El Parque Nacional de Cabañeros ha registrado por primera vez desde su declaración como espacio protegido el nacimiento de una camada de lince ibérico, un hito que confirma la consolidación de la especie en este enclave de la provincia de Ciudad Real. El acontecimiento, confirmado este miércoles por el Organismo Autónomo Parques Nacionales, supone un avance relevante en la recuperación de una de las especies más amenazadas del planeta.
La camada está formada por dos crías, descendientes de la pareja reproductora integrada por Uvita y U2, cuya evolución ha sido objeto de seguimiento científico desde su llegada al territorio. La estabilidad alcanzada por ambos ejemplares ha sido determinante para que el proceso de reintroducción culmine ahora con éxito reproductivo.
Uvita, nacida en 2023 dentro del Programa Nacional de Conservación del Lince Ibérico, fue trasladada en septiembre de 2024 desde Sierra Morena al centro de recuperación El Chaparrillo, dependiente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Tras superar un periodo de cuarentena y controles veterinarios, permaneció en un cercado de preliberación en Cabañeros antes de su suelta definitiva en noviembre de ese mismo año.
Por su parte, el macho U2 procede del centro de cría en cautividad de La Olivilla, en Jaén, donde fue trasladado tras la muerte de su madre por atropello. Criado mediante un sistema mixto que combina intervención humana y aprendizaje natural, fue liberado en el parque en abril de 2024.
El seguimiento mediante fototrampeo y radioseguimiento GPS permitió detectar a finales de 2024 las primeras interacciones entre ambos ejemplares, indicio de la formación de un territorio compartido. Aunque en un primer ciclo no se registraron crías, un hecho habitual en estos procesos, la estabilización de la pareja ha desembocado ahora en este nacimiento.
Desde el punto de vista ecológico, el éxito reproductivo del lince ibérico está directamente vinculado a la disponibilidad del conejo de monte, que constituye entre el 80% y el 90% de su dieta. En Cabañeros se han desarrollado durante décadas actuaciones de restauración del hábitat para favorecer esta especie, mediante vivares artificiales, siembras, cerramientos selectivos y programas de repoblación.
Estas medidas se han impulsado en el marco de proyectos europeos como LIFE Lynxconnect, junto a iniciativas del Organismo Autónomo Parques Nacionales, con el objetivo de reforzar las redes tróficas del ecosistema mediterráneo y favorecer la recuperación de depredadores clave como el lince ibérico, el águila imperial ibérica o el gato montés.