Cuántos dolores de cabeza nos da ser despistados. Es cierto que los hay de menor y de mayor grado, no es lo mismo perder unas llaves de casa o unas gafas que una dentadura, discos de vinilo valorados en miles de euros o varias sábanas de décimos de lotería. Si eres olvidadizo muy probablemente te interese saber dónde van a parar los objetos que pierde la gente en la ciudad de Toledo.
ENCLM entra en los espacios en los que los que se custodian las pertenencias, en la comisaría de Policía Local. El subinspector y supervisor de la oficina de objetos perdidos de Toledo, Julio Mota, cuenta que en los cinco meses que van de 2026 se han iniciado más de 700 expedientes por pérdidas de objetos, un dato considerable teniendo en cuenta que cada año se suelen registrar unos mil, apunta. Del total de ensereres, solo un 40% se consigue devolver al propietario.
Los objetos se guardan, al menos, dos años
El trabajo diario en este servicio es entretenido. Cuando los agentes recepcionan un objeto de valor hacen una cadena de custodia para dejar constancia de quién ha estado en contacto con el mismo y, una vez se registra el expediente, se custodia en una caja fuerte. Si el elemento no es de valor se guarda en unos almacenes una vez catalogado.
La Policía Local siempre intenta investigar a quién puede pertenecer el objeto y se pone en contacto con la Policía Nacional por si se hubiera interpuesto una denuncia por la pérdida.
Ahora bien, cuando estas gestiones no dan sus frutos el objeto tiene que permanecer al menos dos años en dependencias policiales, clasificado por tipología, año de hallazgo y número de expediente.
Una vez finalizado ese tiempo, tal y como regula el Código Civil, si el dueño no lo ha reclamado, la persona que se lo encontró pasa a ser la propietaria. Ocurre igual con el dinero en metálico. Sin embargo hay excepciones en el caso de los teléfonos móviles. Si la Policía Local no puede hacer un borrado de fábrica, el dispositivo no se entrega a la persona que lo encontró, pues no se cumple con la protección de datos.

Foto: ENCLM/Rebeca Arango
Llaves, móviles, matrículas de coche… y alguna que otra curiosidad
En los almacenes se acumulan, sobre todo, teléfonos, repasa Mota mientras muestra el contenido de algunas cajas. También documentos oficiales de ciudadanos españoles y extranjeros, relojes, gafas, maletas, bolsos y mochilas. Hay muchas llaves, tanto de coches como de viviendas, así como carteras y matrículas de coche. Al fondo de una de las estancias se acumulan varias bicicletas.

Foto: ENCLM/Rebeca Arango
Preguntado por los objetos más curiosos que han hallado, el agente menciona una dentadura postiza. En una ocasión también aparecieron un montón de vinilos valorados en unos 10.000 euros junto a un sobre con 600 euros, que fueron devueltos a su dueño. «El hombre estaba mucho más contento por haber recuperado los discos que el dinero en físico», recuerda el subinspector.
También han encontrado sábanas enteras de décimos de lotería. Con estos objetos el trabajo es diferente, pues si no aparece el dueño hay que esperar a que sea el sorteo y, si son premiados los números, se devuelven a Loterías y Apuestas del Estado sin que nadie pueda cobrarlos.
El trabajo más complicado es con los turistas que pierden el pasaporte o los documentos que les permiten regresar a su país. A pesar de ello, la Policía Local de Toledo realiza envíos al extranjero, tranquiliza.

Foto: ENCLM/Rebeca Arango
La posibilidad de adquirirlo en subasta
Pero, ¿qué pasa si nadie reclama los objetos en esos dos años? Pues que, o se destruyen si no son de valor, o se sacan a subasta pública si hablamos de joyas, por ejemplo. Es la Policía Local la que da a conocer a la ciudadanía que se van a vender los elementos y el dinero recaudado se ingresa en las arcas municipales.
«El volumen de trabajo es alto», dice el agente. En la oficina trabajan él como supervisor y una funcionaria que registra los objetos, aunque todas las patrullas colaboran con la recepción.
«Todavía nos queda humanidad»
Julio Mota, junto con su compañero e inspector José Luis Palomino, rememora las anécdotas que envuelven los años de trabajo en este servicio. Ambos llegan a una misma conclusión: «Todavía nos queda humanidad. La gente se encuentra objetos, dinero, y lo devuelve».
Si en las imágenes de este reportaje has reconocido como tuyo alguno de los objetos o crees que alguno que has perdido puede estar en la oficina de la ciudad, acude a la Policía Local de Toledo.

El inspector José Luis Palomino y el subinspector y supervisor de la oficina de objetos perdidos de la Policía Local de Toledo, Julio Mota. Foto: ENCLM/Rebeca Arango
