En la pequeña torre del convento de las Concepcionistas, con vistas al Alcázar de Toledo, es testigo del paso del tiempo la que está documentada como la campana más antigua de la provincia de Toledo. Teñida color verde por la oxidación, habita con el entorno desde finales del siglo XIII.
Una de las integrantes del equipo de gestión cultural del Consorcio de la Ciudad de Toledo, Inés del Castillo, y un estudiante de la facultad de humanidades que colabora con la institución, Pablo Galán, descubren a ENCLM los secretos de la estructura.

Pablo e Inés, miembros del Consorcio de Toledo. Foto: ENCLM/Rebeca Arango
La campana ha convivido con dos órdenes
Por contextualizar, las Concepcionistas habitan este convento/monasterio desde el siglo XVI, y antes de ellas estuvo la Orden Franciscana, que después se acabó trasladando a la zona de San Juan de los Reyes, explica del Castillo.
Desde esta edificación ha visto pasar los años la que está documentada como la campana más antigua de la provincia eclesiástica de Toledo, que abarcaba gran parte de Castilla-La Mancha y también algunas zonas de la actual Comunidad de Madrid, concreta Galán.
Es una campana que data del siglo XIII, aproximadamente del año 1276, hecha con bronce y plomo y que pesa alrededor de 400 kilos.
Esta no fue su ubicación inicial
Probablemente la campana se fabricó para otra iglesia de la Ciudad Imperial, que, o bien desapareció, o su estructura cambió, y por eso se trasladó al convento colindante con el Museo de Santa Cruz, cuenta el joven.
Hay una segunda campana en el torreón – de unos 100 kilos de peso- que es la que se usa a diario para las indicar las horas canónicas y marca las horas de misa. Es la llamada campaña de señales.

Las dos campanas del convento de las Concepcionistas, en Toledo. Foto: ENCLM/Rebeca Arango
Las más de diez hermanas que habitan en el convento siguen usando a día de hoy las dos. De hecho, indica Pablo, si analizamos la de gran tamaño, que debido a la oxidación por el paso del tiempo se ha teñido de color verde, se observa cómo hay un lado más desgastado, que corresponde al lugar por donde baja la cuerda hasta la iglesia, desde donde tiran las hermanas.
Antiguamente, solo se podía tocar desde la iglesia la campana pequeña. Para hacer sonar a su hermana mayor, tenía que subir una persona para pendulearla con un látigo de hierro.
Todas las campanas de Toledo «copian» a las de la Catedral
En la ciudad, todas las campanas están referenciadas con las más de 12 que alberga la Catedral de Toledo, que tienen un toque «más profesional», y así «los monasterios e iglesias van a intentar copiar con sus elementos los toques de la Primada. Pero cada una va a sonar de forma diferente, eso es lo que hace único los toques manuales de campana», desarrolla el estudiante.
La siguiente campana más antigua de la ciudad de Toledo era la que estaba en el convento de San Gil, el edificio de las actuales Cortes de Castilla-La Mancha, y databa del siglo XV. A nivel nacional, la más ancestral está en el Museo Arqueológico de Córdoba, documentada en el año 930, y la más antigua en uso es de 1237, en la Catedral de Oviedo.
«En España existe una gran tradición de campanas a lo largo de la historia», celebra Pablo Galán.
Las visitas a estos conventos y torres son gratuitas y se llevan a cabo los viernes por la mañana. El aforo es limitado, pero puedes reservar llamando por teléfono o escribiendo por correo al Consorcio de Toledo, recuerda Inés del Castillo.
