Ecologista en Acción ha denunciado que el Ayuntamiento de Maranchón (Guadalajara) ha aprobado la licencia para la construcción de una macrogranja de gallinas en la pedanía de Turmiel, a pesar de la oposición de sus vecinos, contrarios a este proyecto y a otras cuatro macrogranjas que se pretenden instalar en el término municipal.
En un comunicado, el colectivo ecologista ha recordado que la Plataforma para la Defensa del Valle y Hoces del Mesa ha recogido más de 150 firmas en contra, lo que representa la práctica totalidad de los habitantes de Turmiel.
Tanto la Plataforma como Ecologistas en Acción y vecinos han presentado alegaciones y recursos contra la macrogranja y ha habido concentraciones y reuniones informativas.
“Esta situación pone de manifiesto una preocupante falta de atención a la posición expresada de forma prácticamente unánime por la población local, cuya oposición no ha tenido reflejo efectivo en las decisiones adoptadas ni en el proceso administrativo seguido hasta el momento. Resulta especialmente grave que se continúe avanzando en la autorización de estos proyectos sin incorporar de forma efectiva la voz de los vecinos en la toma de decisiones”, ha criticado Ecologistas.
La macrogranja tendrá 64.000 gallinas y según el colectivo ecologista el promotor ha presentado otros cuatro proyectos similares en el término municipal sin que se haya tomado en cuenta el efecto sinérgico y acumulativo de las cinco macrogranjas. “Se ha recurrido a la clásica práctica de fragmentar el proyecto en cinco para facilitar la aprobación de la evaluación de impacto ambiental”, ha denunciado.
El término municipal forma parte de la Zona Especial de Conservación y Zona de Especial Protección para las Aves ‘Parameras de Maranchón, Hoz del Mesa y Aragoncillo’, integrada en la Red Natura 2000.
El área constituye un enclave de gran valor ecológico, con hábitats esteparios, zonas de reproducción de aves rapaces (águila real, cernícalo primilla, búho real) y ecosistemas asociados a la paramera de la comarca molinera y al corredor biológico del Alto Tajo.
Según Ecologistas, la instalación de las macrogranjas “vacía de contenido esta zona protegida, ya muy castigada por numerosos parques eólicos, que además ha sido recientemente incluida en el Plan de Recuperación de la Alondra Ricotí, especie en peligro de extinción, que está tramitando la Junta de Castilla-La Mancha”.
No han descartado la adopción de medidas legales contra la aprobación del proyecto por parte del Ayuntamiento de Maranchón.
