Ciudad Real tiene ya una cita marcada en el calendario para mirar al cielo. El Cerro de Alarcos acogerá el próximo 12 de agosto de 2026, a partir de las 19.00 horas, una jornada especial con motivo del eclipse solar que convertirá a España en uno de los grandes escenarios astronómicos del año.
La actividad, organizada por el Ayuntamiento de Ciudad Real y la Sociedad Astronómica y Geográfica de Ciudad Real, nace con el objetivo de acercar a la ciudadanía el interés por la ciencia y el conocimiento de la astronomía en un entorno singular, abierto a toda la familia y pensado para disfrutar de un gran atardecer en uno de los espacios más emblemáticos del término municipal.
Aunque Ciudad Real no se encontrará dentro de la franja de totalidad, la ciudad vivirá un eclipse parcial de gran intensidad, con una magnitud prevista de 0,98 y el máximo alrededor de las 20.35 horas, según la información difundida por la organización. El fenómeno comenzará en torno a las 19.39 horas y terminará a las 21.27 horas, si bien el final se producirá ya después de la puesta de sol, prevista sobre las 21.15 horas.
No será un eclipse cualquiera. Según el Instituto Geográfico Nacional, el del 12 de agosto será el primer eclipse total de Sol visible desde la península ibérica en más de un siglo. Tras el eclipse total de 2026, el país podrá ver otro eclipse total el 2 de agosto de 2027, esta vez en una franja del sur peninsular y en Ceuta y Melilla. Después, según el IGN, no será posible observar otro eclipse solar total desde España hasta 2053.
La jornada incluirá la entrega de gafas homologadas para la observación segura del eclipse, así como una charla divulgativa a cargo de la Sociedad Astronómica y Geográfica de Ciudad Real. La programación se completará con animación con DJ y food truck, con la intención de convertir la observación astronómica en una experiencia social, familiar y accesible para todos los públicos.
Desde la entidad organizadora han subrayado que la iniciativa busca aprovechar un acontecimiento excepcional para despertar la curiosidad científica y acercar la astronomía a vecinos y visitantes. Será, además, una oportunidad para contemplar el ocaso desde el Cerro de Alarcos en una tarde marcada por uno de los fenómenos naturales más esperados de los próximos años.
Y si el cielo acompaña y las fuerzas aguantan, la noche podría ofrecer una segunda recompensa. La organización anima a los asistentes a quedarse para intentar observar también las Perseidas, la popular lluvia de estrellas asociada cada verano a las noches de agosto.
