El acceso y mantenimiento de una vivienda se perfila como uno de los principales factores de exclusión social a día de hoy, que se suma a las dificultades a la hora de acceder al modelo de protección social, como la excesiva burocratización o la brecha digital.
El estudio de la EAPN
Así se pone de relieve en el informe de participación Vivienda, burocracia y salud mental: las otras caras de la pobreza en Castilla-La Mancha que ha elaborado la Red Europea de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN) en Castilla-La Mancha a través de las opiniones de personas vulnerables.
Según ha explicado la coordinadora de participación de EAPN en la región, Adelina Román, el informe lo han realizado a través de reuniones territoriales, un total de 7 en 2025 en Castilla-La Mancha, y encuentros regionales, nacionales y de jóvenes para recabar la participación de las personas afectadas.
El acceso a la vivienda, el mayor problema
Román ha aludido al XV informe ‘El Estado de la Pobreza’ o a la Encuesta de Condiciones de Vida para resaltar que el acceso a la vivienda, que subió en 2025 un 11,6 por ciento en la región, y su mantenimiento se perfila como el mayor problema para las personas vulnerables.
Asimismo, ha incidido en la burocracia como una barrera para acceder al sistema de garantías, con requisitos excesivos o falta de transparencia, mientras que la brecha digital se perfila como otro de los grandes escollos, ya que Román ha indicado que en Castilla-La Mancha arecta a un 2,5 % de la población.
«Los planes de empleo no son suficientes»
Ha puesto de relieve que los planes de empleo, aunque son una medida útil, «no son suficientes y hay que darle una revisión», ya que ha apuntado que son de corta duración, no hay un acompañamiento individual y no explotan nuevos yacimientos de empleo.
Mamen, una de las 23 personas que forman el grupo permanente de personas en situación de vulnerabilidad en Castilla-La Mancha, la vivienda es la mayor preocupación social a día de hoy con un panorama que ha calificado de «pánico» y que genera problemas de salud mental.
También ha reconocido la frustración ante las trabas burocráticas o digitales que encuentran en el día a día, y ha lamentado que «para pagar está todo centralizado, pero para que te paguen no».
Román también ha incidido en que la vulnerabilidad económica «tiene un fuerte impacto en la dimensión emocional» a causa de una «presión constante» para cubrir las necesidades básicas, y ha remarcado la importancia de las redes de apoyo familiares y comunitarias.