El 31 de mayo es el Día de Castilla-La Mancha desde 1984. El día de celebración en una autonomía joven en su creación, pero con siglos de historia que han marcado un territorio con un papel fundamental en España. En esta información vamos a tratar sobre esa historia reciente, que tiene lugares clave que merece la pena visitar. Municipios y edificios donde ocurrieron acontecimientos que son fundamentales para la constitución de Castilla-La Mancha como una de las 17 comunidades autónomas.
San Pedro Mártir y el Convento de San Gil
Comenzamos por el final, porque precisamente el 31 de mayo lo que se celebra es la constitución de las Cortes de Castilla-La Mancha, lo que nos hace viajar hasta dos edificios históricos.
El 31 de mayo de 1983 se constituían por primera vez las Cortes de Castilla-La Mancha, después de las primeras elecciones autonómicas celebradas el 8 de mayo de ese mismo año, lo que significó la primera victoria del que sería presidente regional durante casi 21 años, José Bono.
Aunque todos tenemos en la mente el Convento de San Gil como sede parlamentaria de Castilla-La Mancha, lo cierto es que no fue hasta 1985 cuando se trasladaron allí las Cortes. La primera sesión plenaria fue el citado día en la iglesia del convento de San Pedro Mártir, también un lugar emblemático del casco histórico.
Cuenca, sede de la primera reunión del embrión castellanomanchego
La dictadura franquista había caído, estábamos en las primeras etapas de la transición a la democracia, pero Castilla-La Mancha todavía no existía tal y como la conocemos. Después de las primeras elecciones generales de esta etapa del 15 de junio de 1977, buena parte de los parlamentarios constituyentes elegidos por las provincias que integrarían la futura región tuvieron una reunión clave en Cuenca.
En la Diputación Provincial fue la sede de dicha reunión donde se creó el primer embrión preautonómico, que fue una Asamblea Provisional de Parlamentarios, punto de partida para las negociaciones en el proceso de constitución de la comunidad autónoma.
El Palacio de Funsalida
No fue solo un lugar donde durmieron los hombres más poderosos del mundo en el siglo XVI. El Palacio de Funsalida tiene un papel importantísimo en la historia reciente de Castilla-La Mancha. Y es que además de ser la sede de la presidencia de Castilla-La Mancha desde 2010, en él se produjo la siguiente reunión clave del Ente Preautonómico, ya con los 21 diputados y 20 senadores elegidos en el 77. De esa reunión salía la configuración provincial actual, es decir, la entonces Castilla-La Nueva, pero sin Madrid y con Albacete, aunque siguió habiendo tiranteces hasta 1980.
El Palacio Fuensalida es un histórico lugar, un gran exponente del mudéjar toledano, donde se fusiona gótico, plateresco y mudéjar. Además, está abierto al público y se puede contemplar su majestuoso patio interior.
La constitución de la Junta, en Almagro
La siguiente parada en la ruta preautonómica es precisamente donde tuvo lugar la constitución oficial de la Junta de Comunidades el 11 de diciembre de 1978, en la iglesia de San Agustín de Almagro.
Este municipio ciudadrealeño es otra de las joyas de Castilla-La Mancha. Sede del Museo Nacional de Artes Escénicas, es famosa por su festival de teatro clásico, por su Corral de Comedias y también por su impresionante plaza porticada con su característico color verde.
Guadalajara, sede de la Presidencia
Una vez constituida la Junta, la sede de la Presidencia durante la etapa preautonómica se estableció en Guadalajara, concretamente en la Diputación Provincial, donde permaneció hasta que se eligió a Toledo como sede de la Junta y posteriormente capital de Castilla-La Mancha.
La capital alcarreña es otra de las paradas obligatorias en esta ruta por la creación de Castilla-La Mancha. Una ciudad donde destaca el Palacio del Infantado, construido en el siglo XV, de estilo gótico con elementos renacentistas.
Alarcón y el Estatuto de Autonomía
La última parada de este recorrido nos lleva hasta Alarcón. Este precioso municipio conquense fue el escenario que se eligió para la aprobación del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha el 3 de diciembre de 1981.
Lo hizo una asamblea de diputados nacionales y provinciales en la Iglesia de Santa María de Alarcón, uno de los emblemas que no se pueden dejar de visitar en este municipio, además de su imponente castillo, que es Parador Nacional, y que se ubica sobre la hoz del Júcar.
