Verano es sinónimo de agua. Y de deportes acuáticos. Un momento donde evadirse del calor practicando algunas actividades refrescantes y por eso en esta información venimos a hacer un repaso de las zonas donde practicar uno de los deportes más emocionantes, puesto que Castilla-La Mancha cuenta con entornos idílicos para practicar barranquismo, la actividad perfecta para soltar adrenalina.
En la región también se disponen 38 zonas de baño autorizadas, refugios imprescindibles para combatir el calor este verano, que además están en zonas naturales espectaculares y muy bien conservadas de la región.
¿Dónde practicar barranquismo o descenso de cañones?
El barranquismo, o también conocido como descenso de cañones, es una actividad en auge, que consiste en descender por el cauce de los ríos, por cañones o barrancos, y para ello hay que nadar, saltar a pozas desde varios metros, deslizarse por toboganes naturales o hacer rápel en cascadas.
Serranía de Cuenca
Ventano del Diablo, en Cuenca
Uno de los lugares más idílicos para esta práctica es el barranco del Ventano del Diablo, en el río Júcar Villalba de la Sierra (Cuenca). Un parque acuático natural donde podrás descender por sus toboganes naturales, hacer saltos de varios metros y disfrutar en sus jacuzzis naturales.
Una actividad que dura tres o cuatro horas y se adapta a todos los niveles, no hace falta experiencia previa, puesto que las empresas especializadas se encargan de la formación y de entregar el material.
Barranco de Portilla
Barranco de Portilla o del Gollizno, en Portilla (Cuenca), una espectacular actividad que es válida para todos los niveles y que tiene una duración aproximada de seis horas.
Barranco de Poyatos
Se trata del barranco más vertical de la Serranía de Cuenca. El Barraco de Poyatos tiene de todo: estrechos esculpidos por el agua, pozas chistalinas, saltos, toboganes y nada más y nada menos que nueve rápeles, uno de ellos de 20 metros. En total, una actividad de 4 o 5 horas.
Barranco de Las Majadas
El Barranco de Las Majadas o de la Hocecilla está en la localidad conquense del mismo nombre. Se trata de un barranco muy encajonado en el que se hacen 10 rápeles de unos 13-15 metros de altura. La actividad dura unas 3-5 horas y hay que estar en buena forma física para moverse con agilidad entre las rocas. También hay que no tener vértigo ni claustrofobia por la estrechez del cañón.
Alcalá del Júcar
La localidad albaceteña de Alcalá del Júcar no solo es una de las más bonitas de España. También cuenta con un paisaje natural donde practicar barranquismo, en concreto en el Barranco Gordo de la Escalera, donde se puede realizar un espectacular recorrido de tres o cuatro horas donde habrá saltos y divertidos descensos, que terminan con un espectacular rápel en una cascada de 30 metros.
Sierra del Segura
Barranquismo en Tus
En la Sierra del Segura también encontramos varias opciones para hacer barranquismo acuático, como en el barranco Arroyo de las Marinas, en Tus, pedanía de Yeste, en Albacete. Cuenta con siete descensos de rápel, varios toboganes y saltos al agua, no obligatorios.
Y en Ayna
Otra opción en esta sierra albaceteña es el Barranco Salsipuedes, en Ayna, que, aunque se trata de un barranco seco, desemboca en un río donde poder darnos un chapuzón. Tiene varios rápeles donde adaptarse a la técnica, finalizando con uno de 25 metros.
