ASAJA Castilla-La Mancha ha pedido a la Consejería de Desarrollo Sostenible “claridad y criterio” en la normativa que regula las medidas de prevención de incendios, lamentando que, una vez más, la interpretación de la norma siempre se vaya en perjuicio del agricultor.
La organización agraria señala que en los últimos tres días el IPP (Índice de Propagación Potencial) en Castilla-La Mancha ha pintado de rojo gran parte del mapa regional, ocasionando un grave perjuicio a los agricultores que se encuentran en plena siega y que ven mermado drásticamente su trabajo debido a limitaciones que, en muchos casos, son inasumibles porque obligan al agricultor a disponer de maquinaria y personal adicional para “vigilar” y “actuar” en caso de incendios.
Deficiente redacción de la norma
Además, ASAJA CLM ha denunciado la deficiente redacción de la norma, “prueba de ello es la gran cantidad de dudas y preguntas que surgen cuando hay limitaciones y que son resueltas de forma distintas dependiendo a quién se pregunte y dónde”.
A este respecto, ha instado en reiteradas ocasiones a los responsables de la Consejería a poner en marcha una campaña informativa con mensajes claros con lo que se puede y lo que no se puede hacer.
Insiste la organización agraria en que el primer interesado en que no haya incendios es el propio agricultor que es el que vive y trabaja en el entorno rural, además “son los principales afectados por la pérdida de cultivos, maquinaria y explotaciones.
Incendios forestales
Apuntan que los agricultores no son los culpables de los incendios forestales, “habría que hacer más labor de prevención en invierno y fomentar la ganadería extensiva en lugar de perseguir la labor de los agricultores”.
Además, lamentan que los agricultores deban esperar todos los días hasta las siete de la tarde (cuando se publica el mapa con el IPP de incendios) para ver si va a poder trabajar al día siguiente y en qué condiciones.
