El Consejo de Ministros ha aprobado una serie de medidas extraordinarias para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Irán.
Compra de gasóleo y fertilizantes
Las medidas de apoyo consisten en una prórroga temporal por tres meses más -hasta el 30 de septiembre- de la subvención de un máximo de 20 céntimos por litro para la compra de gasóleo de uso agrícola, con un presupuesto de 65 millones de euros.
Además, se amplía en 165 millones de euros el presupuesto de la ayuda para la compra de fertilizantes, que será finalmente de 665 millones de euros.
Además, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha abierto las convocatorias de ayudas extraordinarias de acceso a la financiación para titulares de explotaciones agrarias y operadores del sector agroalimentario y pesquero por un importe total de 300 millones de euros.
La línea Instituto de Crédito Oficial-Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación-Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria (ICO-MAPA-SAECA) permite subvencionar hasta el 15 % de amortización del principal de los créditos y el coste del aval. Se prevé que estas ayudas puedan movilizar un crédito en el sector de 1.467 millones de euros.
Las ayudas se conceden en régimen de concesión directa por riguroso orden de presentación de las solicitudes, y tienen carácter de minimis.
El plazo de presentación de las solicitudes va del 1 de julio al 30 de septiembre de 2028, o a la finalización del crédito disponible.
ASAJA Toledo
Desde ASAJA Toledo han valorado de manera positiva las medidas, especialmente, el incremento de las ayudas destinadas a los fertilizantes.
Las nuevas medidas aprobadas contemplan una mejora significativa en las ayudas para la adquisición de fertilizantes, que alcanzarán los 38,33 euros por hectárea en cultivos de secano y 92,50 euros en regadío.
No obstante, ASAJA Toledo considera que, pese a estos avances, las medidas siguen siendo “insuficientes” para compensar el fuerte incremento de los costes de producción que soporta el sector, especialmente en fertilizantes, cuyo encarecimiento continúa condicionando la rentabilidad de las explotaciones agrarias.
