El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha afirmado este domingo que Andalucía y Castilla-La Mancha «compartirán modelo de gestión en un año gracias a sendos gobiernos del PP, dejando atrás el modelo socialista, ya agotado y abrazando un modelo de liberalismo reformista con una gestión honesta, eficaz y de compromiso con nuestra tierra».
El líder de los populares en Castilla-La Mancha ha asistido a la toma de posesión de Juanma Moreno como presidente de la Junta de Andalucía, que ha tenido lugar en Sevilla después del pacto de Gobierno PP-Vox, donde ha comentado que a la región vecina le ha sentado «muy bien» dejar el socialismo atrás, y se ha comprometido a, dentro de un año, cuando sea presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, poner en marcha medidas como las que ya están funcionando en Andalucía.
De esta forma, el presidente del PP de CLM en la región se ha referido a políticas «de bajada de impuestos como el impuesto a la renta, a las familias y, también, a pequeños empresarios y autónomos. Concretamente ha mencionado el impuesto de transmisiones patrimoniales o de actos jurídicos documentados, encaminado a favorecer la adquisición de una vivienda».
Núñez también ha recordado su intención de eliminar el impuesto de sucesiones y donaciones, una medida importante para la región.
Las medidas que promete Núñez
El presidente del PP de CLM ha continuado ahondando en las medidas que quiere para la región, como la apuesta por el sector agroalimentario y por la transformación de la agricultura y la ganadería en industria agroalimentaria prominente, algo que «compartiremos con Andalucía», como también la necesidad de generar infraestructuras que conecten el sur de Europa, para que el modelo de crecimiento que ya funciona en Andalucía, también funcione en Castilla-La Mancha.
Además, ha recordado que hay «un gran eje de crecimiento en el sur de Europa que conecta Madrid con Andalucía a su paso por nuestra región», y ha asegurado que, el hecho de que todas las comunidades autónomas del entorno de Castilla-La Mancha estén gobernadas por el PP, al igual que el Gobierno de España con el presidente Feijóo, «beneficiará enormemente» a la región que, como ha reiterado, se sumará en un año a esa forma de gestión para hacer del crecimiento, la competitividad, la atracción de inversiones y la apuesta «por lo nuestro», un modelo de «fortaleza y de éxito» para Castilla-La Mancha y el conjunto de España.
