Fedeto ha difundido una nota de prensa en la que analiza las consecuencias que el absentismo laboral fraudulento tiene para el sistema público y también para las empresas privadas. Por un lado, detrae recursos económicos que son necesarios en educación, sanidad, dependencia, pensiones o empleo. Además, en el lado de las empresas, incrementa la carga de trabajo sobre el resto de la plantilla y obligando a continuos reajustes de turnos, horarios o cargas que complican el funcionamiento.
“La baja médica es una conquista social que debe protegerse frente a cualquier abuso. Por eso, el actual crecimiento del absentismo exige una respuesta coordinada de gobiernos, empresarios y sindicatos, ya que sus consecuencias no afectan solo a las empresas, sino también a los recursos públicos y a la sostenibilidad del Estado del Bienestar”, reclama la Federación Empresarial Toledana, que analiza los costes para el Estado y las empresas.
No se trata de cuestionar todos los procesos de incapacidad temporal como si fueran fraudulentos, sino de analizar el crecimiento exponencial de las bajas, hasta generar una situación insostenible tanto para las cuentas públicas como para las empresas privadas, apunta Fedeto.
Los datos del absentismo laboral que más preocupan a Fedeto
- En 2025, el gasto público en prestaciones por incapacidad temporal alcanzó los 18.413 millones de euros, un 146 % más que en 2018. A esta cifra se añaden los 16.115 millones asumidos directamente por las empresas. En total, el coste supera los 34.500 millones de euros, un 240 % más que en 2015, cuando se situaba en 10.146 millones.
- Según los datos de ejecución presupuestaria de la Seguridad Social, los 18.413 millones de euros destinados a prestaciones por incapacidad temporal en 2025 suponen un 55 % más que los 11.887 millones desembolsados en 2020, en plena pandemia.
- La partida de gasto en prestaciones por incapacidad temporal prácticamente se ha triplicado en la última década.
- El coste soportado por las empresas ha seguido una evolución similar. En 2025 alcanzó los 16.115 millones de euros, un 102 % más que en 2020 y un 235 % más que en 2015. A estas cantidades deben añadirse los complementos salariales previstos en muchos convenios colectivos para garantizar que los trabajadores perciban el 100 % de su salario durante la baja.
- En 2024, último año con datos comparables, España fue el país de la Unión Europea con mayor proporción de trabajadores de baja por incapacidad temporal: un 4,5 % de los ocupados, frente al 2,5 % de media comunitaria.
- Según la OCDE, España ocupa el tercer lugar entre los 24 países analizados con más semanas de trabajo perdidas al año por bajas laborales.
- A este fuerte aumento del número de bajas se suma el crecimiento de los procesos de larga duración. Según AMAT, las bajas de más de un año pasaron de 35.000 en 2019 a 155.203 en 2025, un incremento del 343 % cuatro veces la cifra anterior a la pandemia.
- Los datos de la AIReF muestran una creciente concentración de las bajas en un grupo reducido de trabajadores. En 2024, el 25 % de las personas acumuló el 55 % de los procesos, frente al 51 % en 2017.
«Negar el problema no ayuda a resolverlo»
Para la Federación Empresarial Toledana, «estos datos contradicen la explicación del Gobierno, que atribuye el aumento de las bajas al crecimiento del empleo», ya que el crecimiento de las bajas ha sido cinco meces superior al del trabajo generado.
«Estamos ante un problema estructural que exige una respuesta coordinada», defiende la Federación, como ya hiciera el Banco de España. También rechazan que se critique la postura de las organizaciones e instituciones que quieren abordar el problema y buscar soluciones: «Es preocupante aún es que quienes reclaman medidas sean desacreditados o atacados públicamente».
“Negar el problema, silenciar a quien lo denuncia o reducir el debate a una cuestión de formas no ayuda a resolverlo. La permisividad ante el fraude no protege a los trabajadores ni a los enfermos solo les perjudica”, concluye Fedeto.
Ángel Nicolás pide un «análisis riguroso del absentismo laboral y medidas para reducir su impacto»
