La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Castilla-La Mancha ha denunciado la “situación límite” que atraviesan muchos de los productores de cereal de la región como consecuencia de las restricciones al cosechado impuestas por la Consejería de Desarrollo Sostenible a través de los mapas diarios del Índice de Propagación Potencial (IPP).
La organización agraria considera que las condiciones en las que se están aplicando estas limitaciones hacen “inviable” el desarrollo de la campaña y están provocando pérdidas económicas irreparables para cientos de explotaciones familiares, sobre todo en el final de campaña en Guadalajara y Cuenca.
Mapas del IPP
UPA CLM denuncia que los mapas del IPP emitidos por la Consejería de Desarrollo Sostenible están imposibilitando las labores de cosechado en numerosas comarcas cerealistas de la región.
Por ello, lamentan que “lejos de ofrecer una herramienta útil para planificar el trabajo, estos mapas están siendo modificados incluso durante el transcurso de la jornada, generando una incertidumbre absoluta entre los agricultores, que no organizar el trabajo”.
La organización considera igualmente “inadmisible” que estos mapas no se publiquen con la regularidad y la antelación necesarias para organizar una campaña que depende de una logística muy compleja, en la que intervienen agricultores, cosechadoras, remolques, transportistas y personal contratado.
Imposibilidad material de cumplir algunas de las medidas
Añaden que a esta situación se suma la imposibilidad material de cumplir algunas de las medidas preventivas exigidas por la Consejería. Entre ellas, la obligación de disponer de más trabajadores o de incorporar maquinaria adicional durante las labores de cosechado, pues “resulta completamente inasumible para un elevado número de explotaciones familiares, que carecen de capacidad económica para hacer frente a estos costes extraordinarios”.
Numerosas parcelas permanecen sin cosechar
Como consecuencia directa numerosas parcelas permanecen sin cosechar. Cada día que pasa aumenta el desgrane del cereal y las pérdidas de producción, mientras la fauna salvaje consume una cosecha que representa el esfuerzo, la inversión y el trabajo de todo un año. Unas pérdidas que nadie compensará y que recaen exclusivamente sobre los agricultores, indican.
UPA recuerda que el cereal atraviesa una de las etapas más difíciles de las últimas campañas, con unos costes de producción elevados, una rentabilidad cada vez más reducida y una creciente incertidumbre sobre el futuro de las explotaciones.
En este contexto, la organización considera que las actuales restricciones constituyen “un nuevo obstáculo que compromete seriamente la continuidad de muchas explotaciones familiares”.
Guadalajara
La secretaria general de UPA en Guadalajara, María José Ramiro, lamenta que la situación haya alcanzado un punto insostenible para el sector. “Realmente los agricultores se están esforzando al máximo por colaborar con la Consejería de Desarrollo Sostenible, asumiendo en gran medida las restricciones impuestas durante el cosechado. Pero hemos llegado a un punto en el que el sentimiento generalizado del sector es de total abandono e indiferencia por parte de esta administración pública”, señala.
Revisión urgente del actual sistema
Por todo ello, UPA Castilla-La Mancha exige a la Consejería de Desarrollo Sostenible una revisión urgente del actual sistema de aplicación de las restricciones al cosechado, garantizando que los mapas del IPP se publiquen con estabilidad, antelación suficiente y sin modificaciones continuas que impidan organizar el trabajo.
Asimismo, reclama que las medidas preventivas sean proporcionadas, técnicamente justificadas y adaptadas a la capacidad real de las explotaciones agrícolas.
La organización advierte de que, si no se corrige esta situación de manera inmediata, muchas explotaciones seguirán acumulando pérdidas económicas que pondrán en riesgo su viabilidad.
UPA Castilla-La Mancha ha solicitado la convocatoria urgente de una reunión con la Consejería de Desarrollo Sostenible para analizar la situación y acordar soluciones inmediatas que permitan a los cerealistas finalizar la campaña de recolección con las garantías necesarias.
Desde UPA reiteran su voluntad de colaborar en la prevención de incendios, pero exigen que esa colaboración vaya acompañada de diálogo, planificación y decisiones compatibles con la continuidad de la actividad agraria.
