Una moneda arrojada junto al coche, una breve conversación para confundir a la víctima y apenas unos segundos para apoderarse del bolso. Era el método utilizado por una organización criminal itinerante que habría cometido al menos tres hurtos en Ciudad Real y Puertollano, principalmente contra mujeres de edad avanzada.
La Policía Nacional ha detenido en Madrid a los tres presuntos integrantes del grupo, que estaba especializado en el conocido como método de “la siembra” y actuaba en distintos puntos de la geografía española. Sobre los arrestados pesaban además varias reclamaciones policiales por otros delitos similares cometidos anteriormente.
La investigación comenzó después de que se presentaran varias denuncias por hurtos realizados de una forma prácticamente idéntica. Las víctimas eran mujeres mayores que acababan de hacer la compra y se disponían a guardar las bolsas en sus vehículos cuando eran abordadas por uno de los sospechosos.
Elegían a las víctimas desde un vehículo de alquiler
Según ha explicado la Policía Nacional, los tres integrantes del grupo llegaban a los aparcamientos de los supermercados en un vehículo de alquiler y permanecían en su interior observando a los clientes.
Una vez seleccionada la víctima, esperaban a que saliera del establecimiento y comenzara a colocar la compra dentro del coche. En ese momento, uno de los miembros de la banda se acercaba y arrojaba monedas u otros objetos al suelo para llamar su atención.
El individuo entablaba entonces una breve conversación con la mujer y le hacía creer que se le había caído algo. Mientras la víctima miraba al suelo o trataba de responderle, un segundo miembro del grupo aprovechaba la distracción para sustraer el bolso del interior del vehículo.
El tercer integrante permanecía al volante, preparado para abandonar rápidamente el aparcamiento. Cuando las víctimas se percataban de que les faltaba el bolso, los autores ya habían huido del lugar.
Usaban las tarjetas antes de que se detectara el robo
Los sospechosos no solo se apoderaban del dinero en efectivo y de los efectos personales que encontraban en los bolsos. También utilizaban las tarjetas bancarias sustraídas antes de que las víctimas pudieran bloquearlas.
En algunos casos, cuando las mujeres conseguían salir de la confusión y comprendían que habían sido víctimas de un robo, la banda ya había realizado movimientos bancarios con sus tarjetas.
Esta forma de actuar recibe el nombre de “la siembra”, ya que los delincuentes “siembran” monedas, llaves u otros objetos en el suelo para distraer a la víctima y desviar su atención durante unos instantes.
La movilidad del grupo y el uso de vehículos de alquiler dificultaron inicialmente su identificación y localización. Las pesquisas permitieron finalmente relacionar a los tres hombres con al menos tres hechos cometidos en Ciudad Real y Puertollano.
Los integrantes de la organización fueron detenidos durante la pasada semana en Madrid y posteriormente puestos a disposición judicial.