La Guardia Civil ha detenido a dos hombres e investigado a una tercera persona por su presunta implicación en una oleada de robos de catalizadores de vehículos estacionados en Daimiel y Membrilla, dentro de la operación denominada ‘Nasavel’.
La investigación ha permitido esclarecer 17 delitos contra el patrimonio cometidos durante los meses de mayo y junio en la provincia de Ciudad Real. Los autores habrían obtenido un beneficio económico superior a los 2.500 euros, mientras que el valor estimado de los daños ocasionados a los propietarios de los vehículos supera los 14.000 euros.
Los robos se producían principalmente durante la madrugada, aprovechando la escasa presencia de personas en polígonos industriales, aparcamientos situados en la periferia y talleres o concesionarios donde permanecían estacionados los vehículos.
Según ha informado la Guardia Civil, los autores accedían a estos estacionamientos y seleccionaban los coches. Después utilizaban un gato para levantar el vehículo y, con la ayuda de una sierra eléctrica, cortaban el catalizador para llevárselo.
Las primeras sustracciones llevaron al Equipo Roca de la Guardia Civil a iniciar una investigación para tratar de identificar a los responsables. Los agentes realizaron diferentes diligencias y analizaron grabaciones procedentes de cámaras de videovigilancia de ayuntamientos y negocios de las localidades afectadas.
El visionado de las imágenes permitió identificar tanto el vehículo utilizado durante los robos como a las personas que presuntamente participaban en ellos. En las grabaciones se apreciaba cómo los sospechosos entraban en los estacionamientos de talleres y concesionarios, levantaban los vehículos y cortaban los catalizadores.
¿Por qué se roban los catalizadores?
El catalizador forma parte del sistema de escape del vehículo y tiene como función reducir las emisiones contaminantes producidas por el motor. Para conseguirlo, contiene pequeñas cantidades de paladio, platino y rodio, tres metales preciosos que favorecen las reacciones químicas necesarias para transformar algunos gases nocivos en otros menos perjudiciales.
El elevado valor de estos materiales en el mercado convierte a los catalizadores en piezas atractivas para los delincuentes, que pueden venderlos completos o tratar de obtener dinero mediante la recuperación de los metales de su interior.
Además, se encuentran instalados en la parte inferior de los vehículos, por lo que pueden ser retirados en pocos minutos con las herramientas adecuadas. Aunque el beneficio obtenido por los ladrones puede ser limitado, la sustracción provoca importantes perjuicios al propietario, ya que es necesario reparar el sistema de escape y sustituir la pieza.
Durante el mes de mayo, la actividad delictiva fue aumentando y se sucedieron varios robos con un mismo patrón de actuación en Daimiel y Membrilla.
Dos detenidos y un tercer investigado
Una vez reunidos los indicios suficientes, la Guardia Civil puso en marcha la fase de explotación de la operación, que permitió localizar y detener a los dos principales investigados.
También ha sido investigada una tercera persona como presunto cooperador necesario. Según las pesquisas, sería quien facilitaba los vehículos que los detenidos utilizaban para desplazarse y cometer los robos.
Las diligencias policiales y los dos detenidos han sido puestos a disposición del Tribunal de Instancia de Manzanares.