Una de las fiestas patronales más singulares que se dan en Castilla-La Mancha es la del Llano Majano, en Yeste (Albacete), en honor al patrón del pueblo, San Bartolomé, festejos que se celebran del 22 al 26 de agosto.
La batalla de la sandía
La particularidad de esta fiesta, la batalla de la sandía, que se celebra el 22 de agosto, reside en que decenas de personas se reúnen para compartir una jornada que une tradición y diversión en un ritual en torno a la sandía, dejando una estampa más que singular en la localidad.
Esta particular «guerra de fruta» tiene sus normas, atendiendo a la seguridad. Así, las sandías no se lanzan enteras, sino que antes se abren, así que son los trozos de esta fruta los que salen volando, provocando situaciones muy divertidas. Las propias cáscaras se convierten en cascos improvisados para estos particulares «soldados».
La «mecánica» de la batalla, más concretamente, es la siguente: los miembros de las peñas, muchos de ellos jóvenes, lanzan las sandías al aire para que se rompan al estrellarse contra el suelo. Una vez abiertas, las recogen, extraen el contenido de la fruta para lanzarlo a los incautos y después se ponen las medias cáscaras a modo de cascos.
Además de sandías, celebran a San Bartolomé lanzándose litros de agua y vino.
Esta cita festiva reúne a cientos de asistentes en torno a la sandía.
La fiesta supone el inicio de los festejos en honor a San Bartolomé que tienen lugar durante varios días y que también cuentan con otros actos tradicionales, muy arraigados en la comarca.
La batalla de las sandías puede llegar a reunir hasta a 1.000 personas.
Sandías, vino y agua en honor a San Bartolomé
Hay quien celebra la fiesta en la calle y también quienes se refugian en los balcones o cómodamente sentados en las terrazas de los establecimientos y en los márgenes de la «batalla».
