Castilla-La Mancha contabilizó 1.550 compraventas de fincas rústicas durante el pasado mes de junio, lo que supone un descenso del 5,9% respecto al mismo mes de 2025, según los datos provisionales de la Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad (ETDP) del Instituto Nacional de Estadística (INE), analizados por COCAMPO.
La evolución castellanomanchega contrasta con la registrada en el conjunto de España, donde la compraventa de fincas rústicas aumentó un 7,1% interanual, hasta alcanzar las 14.613 operaciones.
Pese al descenso, Castilla-La Mancha se situó como la cuarta comunidad autónoma con mayor número de compraventas, únicamente por detrás de Andalucía, con 2.276; Comunitat Valenciana, con 2.219; y Castilla y León, con 2.141.
El comportamiento del mercado regional también se alejó del observado en buena parte de las comunidades autónomas. Castilla y León encabezó los incrementos, con un 24,2%, seguida de Illes Balears (+19,4%), La Rioja (+17,8%), Región de Murcia (+17,2%), Canarias (+14,4%) y Galicia (+13,2%).
En el extremo contrario, los mayores descensos correspondieron a Navarra (-28,1%), Cantabria (-21,9%) y Madrid (-13,2%), mientras Castilla-La Mancha registró la cuarta caída más pronunciada, con ese 5,9%.
La sequía vuelve a poner el regadío en el centro
La evolución de las operaciones inmobiliarias rurales coincide con un escenario especialmente exigente para el campo, en el que la disponibilidad de agua está acentuando las diferencias entre las explotaciones de secano y las de regadío.
Estas condiciones tienen especial relevancia para una comunidad con un elevado peso económico y territorial de la agricultura como Castilla-La Mancha. Los datos de la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivos (ESYRCE) muestran que el rendimiento estimado de los cereales de secano cayó alrededor de un 25% respecto a 2025. Cebada, trigo, avena y centeno presentaron descensos de entre el 25 y el 29%.
Cultivos de regadío
La situación fue sensiblemente diferente en los principales cereales cultivados de regadío, donde las reducciones se situaron entre el 3% y el 9%, mientras que el trigo duro incluso mejoró sus rendimientos.
La diferencia refuerza el valor que adquiere la disponibilidad de recursos hídricos a la hora de determinar tanto la capacidad productiva como el atractivo de una finca.
Las herencias superan a las compraventas
Las transmisiones mediante herencia también tuvieron un peso destacado en Castilla-La Mancha durante junio. En concreto, se contabilizaron 1.652 herencias de fincas rústicas, 102 operaciones más que las compraventas registradas durante el mismo periodo.
A diferencia de las compraventas, que retrocedieron un 5,9%, el número de fincas transmitidas mediante herencia se mantuvo exactamente en el mismo nivel que un año antes.
Castilla-La Mancha concentró así, aproximadamente, una de cada diez compraventas y herencias de fincas rústicas registradas en España durante junio.
Los datos dibujan un mercado regional en el que el número de operaciones continúa siendo elevado en términos absolutos, pese al retroceso interanual. Al mismo tiempo, las condiciones climáticas y económicas están haciendo que las características concretas de cada propiedad ganen relevancia.
