UPA Castilla-La Mancha ha destacado que el olivar se ha convertido en el cultivo leñoso con más extensión en la región y en España y que se debe cuidar mediante la puesta en marcha de medidas «de futuro» como el control de rendimientos o la vigilancia de la especulación.
La organización agraria ha mostrado su «decepción» y, a pesar de la «tremenda comercialización de aceite de oliva tanto a nivel estatal como exterior», ha advertido de «unos precios de ruina, con levísimos repuntes que se quedan en el entorno de los 3 euros», mientras se estima que el precio para cubrir costes de producción es de 5 euros.
UPA Castilla-La Mancha ha resaltado la necesidad de apostar por el aceite de oliva «de máxima calidad» y de acabar «de una vez» con los movimientos especulativos de los grandes envasadores y operadores del sector.
A su juicio, esta y otras medidas que se han remitido recientemente al Ministerio de Agricultura, servirían para mejorar la estabilidad y el funcionamiento del mercado.
La organización agraria ha denunciado que hay «una enorme campaña de desinformación alentada por las empresas envasadoras y exportadoras de aceite de oliva sobre una posible cosecha histórica, cuando la realidad en Castilla-La Mancha es que los olivos han vuelto a sufrir, un año más, un final de primavera y un verano extremadamente seco y caluroso».
Bajadas de precios
Por ello, ha añadido que no se entienden las bajadas de precio en origen, que esta misma semana se encuentran en la región entre los 3,47 euros del aceite de oliva virgen extra y los 3,05 del lampante.
En este contexto, UPA ha abogado por medidas como la regulación del rendimiento de extracción de aceite, la fijación de un rendimiento máximo de aceituna por hectárea o la planificación de la producción mediante la cosecha temprana, «que trascendería el carácter coyuntural de reequilibrio de mercado mejorando la comercialización del aceite de oliva con base en su calidad y un mayor potencial de mercado», ha apuntado.
Control sobre envasadores
Asimismo, ha defendido que el control sobre ciertos envasadores sea «exhaustivo» y el establecimiento de controles in situ a partir de un cierto tamaño y según un estudio de riesgo.
«Es necesario buscar mecanismos que penalicen la apuesta por categorías de menor calidad porque una tonelada de AOVE no puede valer lo mismo que una tonelada de lampante», ha subrayado la organización agraria.
