La cárcel de Cuenca vuelve a operar con normalidad con la finalización de sus obras de remodelación integral, tras 2 años de trabajos y una inversión total de 5,5 millones de euros, convirtiéndolo en una infraestructura «más eficiente, moderna y segura». La reforma de la cárcel de Cuenca ha tenido dos fases diferenciadas, una primera en las que se ha abordado una mejora de la eficiencia energética con aislamiento de cubiertas, fachadas y ventanas, ha informado la Subdelegación del Gobierno en nota de prensa.
Y una segunda fase en la que se ha llevado a cabo un refuerzo de la seguridad perimetral y la modernización de celdas con la incorporación de duchas individuales, eliminando los antiguos espacios de duchas comunes.
Los reclusos regresan esta semana
Con la finalización de las obras de remodelación, el centro recupera la operatividad y con ello los internos trasladados temporalmente fuera del centro penitenciario están regresando gradualmente, concluyendo el retorno del total de la población reclusa a lo largo de esta semana.
Las obras de eficiencia energética han sido financiadas a través de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, mientras que la reforma de las celdas, zonas comunes y perímetro de seguridad han sido sufragadas directamente por el Ministerio del Interior, a través de Instituciones Penitenciarias.
Los presos de la cárcel de Cuenca serán trasladados por las obras
Un preso acuchilla en el cuello al jefe de Servicios de la cárcel de Cuenca