El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en el Día de Ceuta y más de un mes después de que unas 75.000 personas cruzaran ilegalmente la frontera desde Marruecos a España, originando una crisis social y humanitaria que aún persiste; ha ensalzado que el pueblo ceutí «está dando un ejemplo de convivencia, de mucha templaza, a toda Europa».
En un mensaje remitido a los medios de comunicación, el jefe del Ejecutivo regional ha enviado su «enorme y profundo cariño» a los ciudadanos, al presidente Juan Vivas y a las instituciones, y ha asegurado que siente «orgullo» y una «profunda admiración por el comportamiento firme y moderado, no solo en defensa de Ceuta, sino en defensa de toda España«.
Page ha defendido que «no voy a perder el tiempo en insistir, en reivindicar, que Ceuta y Melilla son España» pues ha dicho que «insistir en ello es como si hubiera dudas, cuando es algo obvio, elemental».
Recordando que Ceuta ya pertenecía a la España visigoda y a la Hispania Transfretana de los romanos, el presidente de Castilla-La Mancha ha terminado comprometiéndose con que «estaremos pendientes de todo lo que necesitéis».
Page aseguró que en Ceuta se ha producido una «invasión»
Hace una semana, el presidente Page consideró que lo que ocurre desde finales del mes de julio en Ceuta «no es un problema en sí mismo de migración», sino «una invasión, una violación de la integridad territorial», por lo que apostó por «responder con toda la fuerza del Estado».
También criticó la gestión del Gobierno de España ante esta crisis, tildándola de «insuficiente».
Por su parte, la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, en una entrevista en la Cadena SER, advirtió de que el sistema de protección de menores de la comunidad autónoma está al límite y avisó de que la región no cuenta con capacidad para asumir nuevas llegadas procedentes de Ceuta: «En estos momentos, nuestro sistema no lo soporta más», dijo.
