Javier Cáceres lleva 10 años como docente en Ceuta, desde 2024 con plaza de funcionario del Ministerio de Educación. Es toledano, profesor de Educación Física en el colegio José Acosta y afronta la vuelta al cole y la situación en la ciudad autónoma con emociones parecidas al resto de la población ceutí: miedo, incertidumbre, tristeza y sensación de haber sido abandonados y dejados a su suerte por el Gobierno de España. Lo cuenta así de claro y contundente.
Javier atiende la llamada de ENCLM decidido a compartir con todo el que lo quiera ver lo que pasa, lo que viven, en la confianza de que visibilizar las terribles circunstancias que afrontan en Ceuta fuerce soluciones que hasta ahora no se han aplicado. Su testimonio es desgarrador. Escucharlo desgranar cómo pasan los días, uno tras otro, ente el miedo, la rabia y la impotencia, cómo desde el 30 de julio se desmorona la ciudad en la que enseña, la vida que llevaba y su entorno es lo más parecido a una narración desde el infierno. No es una excepción, es la voz común de los ceutíes repitiendo lo mismo a quienes les quieren escuchar.
Colegios vigilados por militares, Policía y seguridad privada
Sus amigos le han vigilado la casa durante unos días de vacaciones, su colegio se prepara para el inicio del curso sin que nadie les haya dicho qué va a pasar ni cómo se va a afrontar la situación, según su relato. Solo saben que la intención del Ministerio de Educación es que las clases empiecen en la fecha prevista, el día 8 de septiembre, un poco más tarde los centros de secundaria, y todos ellos vigilados por los soldados, Policía y seguridad privada.
Y ahí surge la primera duda. “Se puede vigilar el centro, pero no el trayecto del domicilio al colegio y del cole a casa; hay niños que vienen solos a clase, porque sus padres trabajan y nos preguntamos cómo se garantizará su seguridad”. Lo cierto es que todo son preguntas que no tienen respuesta por el momento. O, al menos, nadie se la ha dado a ellos, ni a los padres ni a los docentes. «Ayer fue el primer día después de vacaciones y hoy es festivo (Día de Ceuta), suponemos que a partir de mañana nos irán diciendo algo más», explica Cáceres a ENCLM.

Javier Cáceres, nacido en Toledo y profesor en Ceuta desde hace 10 años.
Tiene claro que no es lo mismo vigilar un centro vacío que hacerlo cuando cientos de personas se acumulen a la llegada y a la salida, sean niños, padres o profesores. Serán mucho más vulnerables a robos u otras situaciones de peligro. “Ayer nos incorporamos al colegio, custodiado por militares, Policía y seguridad privada». Así son las cosas. «Muchos padres se niegan a traer a los niños al cole, porque no se puede garantizar su seguridad cuando vienen y van a casa; pero tampoco les pueden dejar en casa, porque en muchas familias trabajan los dos». Un callejón de difícil salida a corto plazo.
«Tenemos miedo, te sientes inseguro en tu propia casa, en tu propia ciudad»
«Tenemos miedo, te sientes inseguro en tu propia ciudad, en tu propia casa. No sabemos a quién nos enfrentamos, salimos con el espray en el bolsillo», explica Javier Cáceres. Que también nos deja muestra de la desesperación compartida que se vive en toda la sociedad ceutí. «Esto es una dejadez absoluta, no entendemos por qué seguimos así un mes después… ¿Qué tiene que pasar para que pongan soluciones…? Sentimos tristeza y frustración, nos han quitado nuestras calles, nuestras playas…»
Él responsabiliza de la situación al Gobierno de España, por imprevisión de la «invasión», primero y por inacción posterior. Por el contario, aplaude la labor del presidente ceutí, Juan Jesús Vivas. «Es una persona espléndida que está dando un gran ejemplo; él avisó a la Delegación del Gobierno de lo que podía pasar, de que no era lo mismo de todos los veranos», añade.
Las noticias que les llegan del otro lado de la frontera no ayudan a tranquilizar. Entre la falta de información oficial creíble y la saturación de comentarios en redes sociales, Cáceres asegura que tienen la certeza de que el día anterior a la riada humana sobre Ceuta, el rey de Marruecos celebraba su Fiesta del Trono, «en la que indultan presos y creemos que muchos están aquí. No sabemos a quién nos enfrentamos, si hay asesinos, violadores o yihadistas… sabemos que muchos no son inmigrantes normales».
«Están mermando nuestras condiciones de vida, Ceuta no es un CETI»
Sobre qué solución ven más factible y urgente los ceutíes para poder recobrar la normalidad, el profesor toledano lo tiene claro. Y asegura que es el sentir general: «La solución no es abrir un polideportivo, la solución es que tal y como han entrado que vayan; están mermando nuestras condiciones de vida. Ceuta no es un CETI», afirma.
Él personalmente conoce casos de autónomos que han tenido que cerrar su negocio en la playa del Trampolín. Hay mucha gente en el comercio local que cree que de esta no van a salir y no confían en que las ayudas sean suficientes o lleguen a tiempo. «Hemos sufrido una invasión de un país enemigo, que es Marruecos, no queremos buenas palabras».
Añoranza de la Ceuta de las cuatro civilizaciones en paz
Javier pide que no nos quedemos con esta imagen de Ceuta. Que cuando las cosas vuelvan a ser como eran, o al menos parecida, veremos una ciudad empática y tolerante donde conviven pacíficamente cuatro civilizaciones: cristianos, musulmanes, judíos e hindúes. Es la ciudad que le conquistó y en la que llevaba una vida que no quería cambiar. Hasta el 30 de julio…
Este vídeo recoge las palabras de Javier Cáceres y las imágenes que ha compartido con ENCLM y que él mismo grabó ayer en Ceuta:

El claustro de profesores del colegio José Acosta, al que pertenece el toledano Javier Cáceres, ayer en el patio del centro.
Fedeto se adhiere a las concentraciones en apoyo a Ceuta del 2 de septiembre
