La Guardia Civil ha detenido a un hombre como presunto autor del robo del sagrario y el cáliz de la capilla del Hospital General de Tomelloso, unas piezas de mediados del siglo XIX y de gran valor artístico que fueron sustraídas después de que el sospechoso entrara de madrugada en el centro haciéndose pasar por un paciente.
Los hechos fueron denunciados durante el pasado mes de agosto por el capellán del hospital en el Puesto Principal de la Guardia Civil de Tomelloso. Según explicó, alguien había accedido al interior de la capilla y se había llevado el sagrario y el cáliz, en cuyo interior había además hostias consagradas.
La investigación quedó en manos del Grupo de Investigación de la Compañía de la Guardia Civil de Alcázar de San Juan. La inspección realizada en la capilla permitió comprobar que la puerta no presentaba signos de haber sido forzada, por lo que los investigadores determinaron que el autor había aprovechado que se encontraba abierta para acceder y hacerse con los objetos.
Los agentes analizaron cámaras de seguridad, buscaron posibles testigos y realizaron comprobaciones en establecimientos dedicados a la compraventa de oro hasta conseguir determinar que detrás del hurto se encontraba una única persona.
Según la investigación, el sospechoso entró en el Hospital de Tomelloso en horario de madrugada y se hizo pasar por un paciente más. De esta forma, habría accedido sin autorización a diferentes dependencias del centro hasta llegar finalmente a la capilla.
Una vez dentro, permaneció apenas unos instantes antes de hacerse con el sagrario y el cáliz y abandonar el lugar a toda prisa, según ha informado este lunes la Guardia Civil.
Tras varios dispositivos para tratar de localizarlo, los agentes consiguieron encontrarlo en la propia localidad de Tomelloso a finales de agosto. La actuación permitió además recuperar las dos piezas religiosas, que fueron posteriormente reconocidas y entregadas al capellán.
El detenido está investigado como presunto autor de un delito menos grave de hurto, agravado por haberse cometido en un templo religioso, y otro delito contra los sentimientos religiosos.
La Guardia Civil ha destacado también el valor histórico de los objetos recuperados. Tanto el sagrario como el cáliz fueron fabricados a mediados del siglo XIX y no se tiene constancia de que existan otros ejemplares idénticos, circunstancia que les confiere un especial interés artístico e histórico.
