martes, 15 de septiembre de 2026
Foto de archivo de espuma en el río Tajo a su paso por Toledo.
Foto de archivo de espuma en el río Tajo a su paso por Toledo.
La depuración de las aguas, clave para lograrlo - 15/09/2026 11:00 - Toledo

Dos investigadores de la Cátedra del Tajo UCLM-SOLISS han dirigido un Trabajo de Fin de Grado que aborda la caracterización microbiológica y la evaluación de la calidad de las aguas del río Tajo a su paso por la ciudad de Toledo y que ha concluido que para que el baño vuelva a ser apto, las bacterias fecales presentes tendrían que cumplir los límites legales y, para lograrlo, la respuesta es la depuración.

Este mes de septiembre, la alumna Paula Redondo ha presentado en la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica de la Universidad de Castilla-La Mancha el Trabajo de Fin de Grado de título “Caracterización microbiológica y evaluación de la calidad de las aguas del río Tajo a su paso por la ciudad de Toledo”, dirigido por los investigadores de la Cátedra del Tajo UCLM-SOLISS María de los Llanos Palop y Raúl Urquiaga.


Los resultados de este trabajo ponen de manifiesto lo lejos que está la ciudadanía de la ciudad de Toledo de poder bañarse en las aguas del río Tajo, tal y como ha resumido la Cátedra en una nota de prensa este martes.

Las muestras de agua han sido tomadas en el rio Tajo, entre noviembre de 2025 y mayo de 2026, en 10 momentos temporales diferentes (3 en otoño, 4 en invierno y 3 en primavera) y en 3 localizaciones diferentes que fueron lugares tradicionales de baño en Toledo hasta 1972: en la zona de Safont, junto al puente de Alcántara; en la playa de la Incurnia; y al final del tramo urbano del río, en el camino Albarreal del Tajo y en las proximidades de la antigua central hidroeléctrica de Buenavista.

Las bacterias fecales superan los límites permitidos

En el TFG se explica que para que pueda considerarse que el agua tiene una calidad suficiente para el baño, el percentil 90 de las analíticas realizadas a las muestras de agua de las tres últimas temporadas de baño más la actual debe ser inferior a 330 UFC/100 ml en el caso de los enterococos e inferior a 900 UFC/100 ml para la bacteria Escherichia (E.) coli.

Es decir, haría falta que, al menos en 9 de cada 10 mediciones, los valores de esas bacterias fueran inferiores a esas cantidades para que el baño estuviese permitido, ya que su presencia denota una contaminación fecal de las aguas y el consiguiente riesgo para la salud de los bañistas.

Los resultados del TFG presentado muestran que, en todas las estaciones del año analizadas, las poblaciones de ambos tipos de bacterias fueron superiores a los límites establecidos.

Las bacterias llegan a superar 40 veces lo permitido

En concreto, en las muestras tomadas en otoño se observó una presencia de E. coli 4,7 veces superior a la permitida para el baño; en primavera fue de 7,3 veces superior, y en invierno alcanzó un valor 40 veces superior.

En el caso de los enterococos, las muestras de otoño dieron valores 3,4 veces superiores, las de primavera 3,1 veces superiores y las de invierno hasta 41,2 veces superiores al límite permitido para las aguas de baño.

Las diferencias estacionales eran previsibles, ya que, especialmente durante el invierno, se producen abundantes descargas tanto desde la red de alcantarillado como desde las depuradoras directamente, hechos que explicarían los elevados valores en esta estación.

La depuración, clave para cambiar la situación

Estos resultados confirman la necesidad de mejora de la depuración de las aguas residuales que se lleva a cabo en estos momentos, ya que las dos bacterias analizadas tienen origen fecal, pudiendo proceder de las aguas fecales de las poblaciones presentes en la cuenca del Tajo antes de Toledo, en concreto, en la cuenca del Jarama y sus afluentes, más las del tramo del Tajo y sus afluentes desde los embalses de la cabecera del Tajo hasta Toledo, pasando por Aranjuez y la zona de la Sagra, incluyendo la población de Toledo que vierte desde la depuradora del Polígono.

Un problema adicional detectado en las aguas del río es el relacionado con la presencia de aislados de E. coli resistentes a antibióticos en las muestras tomadas en los 3 puntos estudiados, habiéndose obtenido que un 3,7% de los aislados analizados eran resistentes a los 5 antibióticos ensayados.

Las soluciones a este problema pasan por la separación de las infraestructuras de aguas pluviales de la red de saneamiento, para evitar que el agua de lluvia entre mezclada con las aguas fecales en las depuradoras, ya que esto provoca la imposibilidad de gestión de esa mezcla en momentos de grandes lluvias; por la disponibilidad de tanques de tormenta capaces de acumular las escorrentías urbanas cargadas de contaminantes y por la implementación de mejoras en los sistemas de depuración de todas las depuradoras que no cuenten con los sistemas más modernos disponibles.

Falta mucho para que el baño vuelva

La distancia que separa a la ciudadanía toledana de poder bañarse en el río Tajo es, por el momento, enorme.

En definitiva, el estudio concluye que la gran población de bacterias es síntoma de un problema estructural, derivado de la insuficiencia de los sistemas de tratamiento y saneamiento de las aguas residuales. A falta de inversiones decididas y urgentes a nivel de cuenca, el sueño de recuperar el histórico baño en el Tajo a su paso por Toledo seguirá siendo una aspiración muy lejana, postergada por la contaminación y el incumplimiento normativo.

David Engenios
David Engenios

Redactor talaverano en el periódico digital regional ENCLM, escribe mayoritariamente sobre Bienestar Social, Fomento, Sucesos, Igualdad y temática LGTBIQA+, y sobre Talavera de la Reina (Toledo) y su comarca. Antes, en la Agencia EFE y en la Cadena SER. Graduado en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en el año 2023

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