jueves, 17 de septiembre de 2026
Álvaro Guijarro, el maromero jefe de San Mateo, en Cuenca.
Álvaro Guijarro, el maromero jefe de San Mateo, en Cuenca.
Cuenca se prepara para San Mateo - 17/09/2026 19:57 - Toledo

«Mucho orgullo, lo máximo a lo que un conquense al que le gusta la vaquilla puede aspirar«. Con esas palabras describe Álvaro Guijarro lo que siente al haber sido nombrado pregonero de este San Mateo 2026 en Cuenca, un hombre que lleva 33 años siendo maromero de la vaquilla y que ya es el meromero jefe.

Sobre la gran cita que tendrá con los conquenses este viernes 18, primer día de fiesta con el desfile de peñas y su pregón desde el balcón del Ayuntamiento de Cuenca, explica que será «cortito», pero estará plagado de anécdotas y vivencias propias de una persona tan ligada a la vaquilla.


«Hablaré de lo que es la vaca, de lo que es la fiesta, pero también sobre saber comportarse», puesto que una de las cosas que alerta es que la vaca no es ningún juego y por ello pide prudencia a los corredores.

También habrá momentos para el recuerdo para muchas personas que han sido para él parte esencial de la fiesta, como compañeres suyos en el equipo de maromeros y que este año, con un clásico de la vaquilla como es Álvaro Guijarro, también tendrán su merecido homenaje.

Los maromeros, parte fundamental de la fiesta

El papel de los maromeros es fundamental en esta festividad taurina en Cuenca. Como él mismo describe, su trabajo es «guiar» a la vaca, tratar de «evitar cogidas» y, en el caso de que se produzcan, impedir «que sean cogidas graves y tratar de que no haya malos encontronazos con la vaca con la gente».

En sus más de tres décadas llevando a las vaquillas de San Mateo por las calles del casco histórico de Cuenca, Guijarro ha vivido de todo, pero quizá lo que más le ha impactado son «las cogidas». «Muchas son inevitables, impacta verlas, hay gente que tiene la vaca al lado, no se da cuenta y le da un golpe«, relata.

Pero también, como conquense que ama su fiesta, reconoce que le alegra mucho ver «cómo cada año viene más gente y la fiesta cada vez tiene más auge».

«Son animales con mucho peso y mucha fuerza en la cabeza»

Y es que el maromero jefe de San Mateo no se cansa de repetirlo: aunque atada, la vaca es peligrosa:»Hay gente que piensa que como la vaca va atada no tiene recursos para hacerte daño, pero el animal tira para adelante, pero aunque esté enmaromada puede hacer daño, son animales con mucho peso, mucha fuerza en la cabeza y hay que tener cuidado».

También recuerda momentos de antaño en la vaca, como cuando decenas de personas hacían un cordón a la salida de la vaca «y veías caer a 20 o 30 personas, la gente se lo pasaba bien, pero era peligroso».

Sobre cómo ha evolucionado la fiesta, a pesar de que piensa que antes incluso había más locuras, se tenía más respeto por el daño que podía hacer la vaca; sin embargo, alerta de que ahora hay mucha gente joven que se confía demasiado en el peligro que puede llegar a tener el astado.

«San Mateo ha evolucionado para bien, pero la gente joven ha perdido el miedo a lo que pueda pasar. Antes éramos más gallitos a nuestra manera, pero se tenía más miedo que ahora. Los corredores de siempre saben cómo hacerlo, pero hay gente más joven que hace las cosas que no tiene que hacer», lamenta.

Echando la vista atrás y con algo de nostalgia, hay una tradición que echa de menos: sacar a las vacas por la mañana. «Antes a los astados se les sacaba por la mañana a beber en el pilón y es una cosa que se echa en falta. Se hacía un recorrido cortito», explica el maromero, que si bien explica que ahora están bien tratados y tienen su comida y su agua en los corrales, cree que es algo que «era un aliciente más para que la gente se animara».

David Romero
David Romero

Periodista conquense. Redactor jefe de encastillalamancha.es. En este medio desde 2016. Escribo sobre política, medio ambiente, sucesos, economía…

Redes sociales:

(Visited 6 times, 6 visits today)