El adelanto de las elecciones generales anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha suscitado este lunes las reacciones de los partidos y sindicatos de Castilla-La Mancha, con posiciones diferenciadas sobre la convocatoria y coincidencia entre las organizaciones sindicales en reclamar que el proceso electoral no deje en segundo plano las reformas pendientes y los problemas sociales.
El PSOE de Castilla-La Mancha ha valorado la convocatoria como «un paso adecuado y necesario» en función de las circunstancias del Parlamento. El portavoz de Empleo y Agricultura del grupo socialista en las Cortes regionales, Antonio Sánchez Requena, ha defendido que es «el momento de que los españoles decidan qué modelo de país quieren», después de una legislatura en la que, según ha señalado, «la última palabra estaba en manos de un partido independentista y de derechas»
Sánchez Requena ha considerado difícil compaginar un proyecto «ambicioso y progresista» con la necesidad de encontrar apoyos en una formación que, en su opinión, es «difícilmente compatible con el valor de igualdad» que defienden los socialistas. En este contexto, ha insistido en que la convocatoria electoral es «el paso adecuado y correcto que tenía que dar el presidente del Gobierno».
También el coordinador regional de Movimiento Sumar en Castilla-La Mancha, Jesús Plaza, ha considerado acertada la decisión de Sánchez y ha asegurado que la izquierda regional está preparada para afrontar la cita electoral del 29 de noviembre.
Plaza ha calificado de «responsabilidad enorme» la comparecencia del presidente del Gobierno y ha coincidido con Sánchez en que «es el momento de dejar que el pueblo decida». A su juicio, existen dos bloques «muy definidos» y el problema «más profundo» que afronta actualmente la sociedad es la defensa de la democracia.
El dirigente de Sumar ha situado además la vivienda «en el centro de todo» y ha defendido que este derecho debe llevarse «a la práctica» y no quedarse «solamente en un texto de la Constitución», mediante un Gobierno «decidido y de izquierdas».
Plaza ha apostado por «reeditar el Gobierno de coalición» y ha asegurado que Sumar Castilla-La Mancha lleva «más de año y medio» trabajando en esta dirección. En este sentido, ha explicado que la formación trabaja en un «frente amplio» de partidos de izquierda que, según ha señalado, ya está «encima de la mesa».
«Yo quisiera que este frente sea lo más amplio posible y en ningún momento pretendo que nadie se encuentre incómodo», ha afirmado Plaza, que ha defendido que se trate de un espacio de «puertas abiertas» para quienes quieran avanzar «en la misma dirección».
Aunque no ha querido concretar los nombres, el coordinador regional de Sumar ha avanzado que «en breves fechas» se darán a conocer los cabezas de lista para las elecciones en Castilla-La Mancha. «No nos pilla con el pie cambiado», ha asegurado, antes de afirmar que la formación concurrirá el 29 de noviembre con un modelo que considera «fundamental» tanto para la región como para el conjunto del Estado.
En el otro extremo de las reacciones políticas, el presidente de Vox en Castilla-La Mancha, David Moreno, ha criticado desde Talavera de la Reina la tardanza de Sánchez en disolver las Cortes y convocar las elecciones. Moreno ha recordado que su formación lleva «mucho tiempo» reclamando un adelanto electoral y ha reprochado al presidente del Gobierno que haya tardado «más de un año» en tomar esta decisión tras los casos de corrupción que, según ha señalado, han afectado al ámbito familiar, al partido y a la gestión del Ejecutivo.
El dirigente regional de Vox ha defendido que las elecciones son «muy deseadas por el conjunto de los españoles» y «necesarias en un momento muy decisivo en el que nos estamos jugando España como país y el futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos.
Moreno ha afirmado también que «el único objetivo que tiene Pedro Sánchez es alterar el censo electoral para seguir manteniéndose en él» y ha asegurado que Vox estará «muy pendiente y muy expectante» ante «cualquier tipo de tropelía» o «trampa» durante el proceso electoral.
Preocupación en los sindicatos por las reformas y medidas
Los sindicatos han puesto el acento en las consecuencias que el adelanto puede tener sobre las reformas que permanecen pendientes.
La secretaria general de UGT Castilla-La Mancha, Lola Alcónez, ha advertido de que en España todavía quedan «muchas reformas y avances por hacer» y ha expresado su temor a que un cambio de paradigma pueda paralizar medidas que, según ha señalado, iban «en el buen camino» para la ciudadanía.
Alcónez ha pedido a los partidos que la campaña se centre en los problemas de la gente y ha reclamado que, junto a la vivienda, formen parte de la agenda política cuestiones como los salarios, el encarecimiento de los precios, la subida del Salario Mínimo Interprofesional, la seguridad y salud de los trabajadores y el control horario.
Por su parte, CCOO de Castilla-La Mancha espera que la convocatoria sirva para conformar una propuesta política «fuerte y progresista» que permita abordar los desafíos pendientes. El sindicato considera que el bloqueo institucional perjudica a la ciudadanía porque impide desarrollar políticas que considera urgentes y necesarias, y ha puesto como ejemplo los decretos de vivienda que han decaído en los últimos días.
CCOO ha reclamado que se dé respuesta al problema de la vivienda, la subida de los precios, el empobrecimiento de la clase trabajadora y la mejora de los servicios públicos, mientras que CSIF ha reclamado al Gobierno que el adelanto electoral no interfiera en los acuerdos alcanzados en noviembre de 2025 sobre retribuciones y condiciones laborales de los empleados públicos.
El sindicato ha solicitado la convocatoria de la mesa de seguimiento del Acuerdo Marco, que establece compromisos hasta 2028 en materias como empleo público, salarios, carrera profesional, conciliación, salud laboral, digitalización y jubilación. CSIF reclama, entre otras cuestiones, que se cumpla el calendario retributivo previsto, incluido el incremento salarial del 4,5% para 2027, y ha advertido de que la disolución de las Cortes dejará en el aire la tramitación del Estatuto Marco del personal sanitario.
