El 63,7% de las personas que están en riesgo de pobreza en Castilla-La Mancha viven de alquiler a precio de mercado y, además, el 19,3 % del conjunto de la población de la región no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada en invierno.
Estos datos se desprenden del 16º Informe ‘El Estado de la Pobreza’, presentado este jueves por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y/o Exclusión Social en Castilla-La Mancha (EAPN CLM) y cuyos datos para la región muestran que el acceso y el coste de la vivienda tienen un impacto especialmente intenso entre las personas con menores ingresos, tal y como ha explicado en rueda de prensa la presidenta de EAPN CLM, Mar González.
González ha señalado que este informe se ha realizado a partir de los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida relativo a 2025 publicado por el Instituto Nacional de Estadística, que recoge que el 34 % de la población de Castilla-La Mancha, es decir, 724.000 personas, están en riesgo de pobreza o exclusión social (Arope), un dato que sitúa a la región como la segunda del país con esta tasa más alta, solo por detrás de Andalucía, si bien ha mejorado dos décimas con respecto a 2024.
A nivel nacional, la tasa de Arope se sitúa en el 25,7%
La vivienda se ha convertido en uno de los principales factores que condicionan la situación económica y social de los hogares. Dos de cada tres personas (63,7 %) que viven en alquiler a precio de mercado están en AROPE, frente a una de cada cuatro personas (26,6 %) de quienes viven en una vivienda en propiedad.
El esfuerzo económico que supone la vivienda es todavía mayor entre quienes ya se encuentran en situación de pobreza. En 2025, estas personas destinaban el 30,2 % de sus ingresos a la vivienda, prácticamente el doble que el conjunto de la población de Castilla-La Mancha, que destinaba el 16,2 %.
Más dificultades para afrontar los gastos de vivienda
El informe también refleja un aumento de las dificultades para hacer frente a los pagos relacionados con el mantenimiento de la vivienda. En 2025, el 12,2 % de la población de Castilla-La Mancha había sufrido retrasos en el pago del alquiler o la hipoteca, 1,2 puntos más que el año anterior y 1,6 puntos por encima de la media estatal, situada en el 10,6 %.
El problema se intensifica entre la población en pobreza: el 22,8 % soporta un gasto elevado en vivienda, frente al 6,7 % del conjunto de la población castellanomanchega. Este porcentaje ha aumentado 1,9 puntos respecto a 2024.
A ello se suma la dimensión energética de la vivienda. El informe muestra que el 19,3% de la población de Castilla-La Mancha no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada durante el invierno, una situación que evidencia cómo el coste de la vivienda y de los suministros condiciona la capacidad de los hogares para cubrir otras necesidades básicas.
La pobreza infantil y la brecha de género también empeoran
Los datos muestran también un empeoramiento de la situación de la infancia. La tasa AROPE entre las personas menores de 18 años alcanza el 43,4 % en 2025, frente al 41,1 % registrado en 2024. Esto supone un incremento de 2,3 puntos y sitúa a la infancia como el grupo de edad con mayor riesgo de pobreza y exclusión de la región.
También aumenta de forma significativa la brecha de género. El AROPE alcanza el 36,9 % entre las mujeres, frente al 31,2 % entre los hombres. Como consecuencia, la brecha pasa de 2,1 a 5,7 puntos en un solo año.
Además, la pobreza severa alcanza al 15,4 % de los menores de 18 años y al 12,3 % de las personas que viven en hogares con niñas, niños y jóvenes económicamente dependientes, frente al 5,3 % en los hogares sin menores.
Los datos del informe muestran también el papel que desempeña el sistema de protección social en la reducción de la pobreza. En Castilla-La Mancha, las transferencias del Estado evitan que un 21,8 % de la población caiga en situación de pobreza: un 14,8 % gracias a las pensiones de jubilación y supervivencia y un 7,0 % gracias al resto de prestaciones.
Sin embargo, persisten importantes dificultades para que las prestaciones lleguen a todas las personas que las necesitan. En el caso del Ingreso Mínimo Vital (IMV), la tasa de personas que, pese a cumplir los requisitos, no reciben la prestación alcanza el 60,3 % en Castilla-La Mancha, frente al 55,0 % a nivel estatal. Esto significa que seis de cada diez personas que podrían estar accediendo al IMV no lo están haciendo.
EAPN-CLM reclama más políticas de vivienda
Para EAPN-CLM, y pese a la leve mejoría, los datos muestran que no es posible abordar la pobreza sin abordar el acceso a una vivienda asequible y adecuada. El elevado peso de la vivienda sobre los ingresos de los hogares con menos recursos limita su capacidad para afrontar otros gastos básicos y aumenta el riesgo de pobreza y exclusión.
