La agrupación naturalista Esparvel ha denunciado ante la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) el estado de contaminación del arroyo Las Parras, afluente del río Tajo, en Talavera de las Reina (Toledo), pues presenta en su tramo final «aguas de aspecto alterado y persistentes malos olores» y «justo antes de la desembocadura se produce estancamiento y es un foco insalubre».
En una nota de prensa de este martes, Esparvel ha alertado de que la situación afecta a un cauce que forma parte de la red fluvial tributaria del Tajo, por lo que el deterioro de su calidad no se limita al propio arroyo, sino que todo lo que se vierte en Las Parras acaba llegando al río, con el consiguiente impacto sobre el ecosistema fluvial, la fauna asociada y el entorno de ribera.
«No es admisible que en el año 2026, un curso de agua de nuestro entorno natural se encuentre en este estado sin que se hayan esclarecido las causas ni depurado responsabilidades», han señalado desde la agrupación, indicando también que han intentado contactar con el servicio de Medioambiente del Ayuntamiento de Talavera para saber las acciones que ha llevado a cabo sobre este asunto, pero que no han recibido respuesta.
Esparvel recuerda que la legislación española y europea, en particular el Texto Refundido de la Ley de Aguas y la Directiva Marco del Agua, «obliga a las administraciones a proteger y recuperar el buen estado de las masas de agua y a evitar su deterioro».
La agrupación subraya que continuará vigilando la evolución del arroyo y que hará públicas las respuestas que reciba de las administraciones. Asimismo, invita a la ciudadanía a comunicar cualquier observación o incidencia relacionada con el estado de Las Parras.
