El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha participado hoy en el acto de homenaje a Antonio Casado Poyales, en el que se dedica la Biblioteca Municipal de Buenavista a su nombre, un reconocimiento aprobado el pasado mes de enero durante la celebración del acto de Honores y Distinciones de San Ildefonso y que se ha materializado con la colocación de una placa conmemorativa.
Día de las Bibliotecas
El acto, celebrado con motivo del Día de las Bibliotecas, ha reunido a familiares y amigos del homenajeado, representantes de numerosas asociaciones culturales y académicas de la ciudad, así como miembros de la Corporación municipal, en una jornada que ha servido para recordar la trayectoria profesional y humana de una persona estrechamente vinculada a la vida cultural de Toledo.
Velázquez ha subrayado que este reconocimiento constituye “un acto de justicia” hacia quien, además de académico, bibliotecario y una persona de gran cultura e inteligencia, fue “sobre todo, un hombre bueno y un hombre apasionado por su ciudad, por la ciudad de Toledo”.
El alcalde ha destacado que la implicación de Antonio Casado Poyales iba mucho más allá del ámbito cultural y académico, ya que participaba activamente en numerosas entidades y asociaciones, apoyando iniciativas que consideraba beneficiosas para Toledo y sus ciudadanos.
Implicación
En este sentido, ha recordado su vinculación con la Asociación de Usuarios del AVE Madrid-Toledo, donde contribuyó a impulsar mejoras para la ciudad y para este servicio de transporte, demostrando que su compromiso con Toledo abarcaba todos aquellos ámbitos en los que entendía que podía aportar algo positivo, “se implicaba en todo aquello que entendía que era bueno para la ciudad y para los toledanos”, ha señalado Velázquez, quien también ha destacado su trabajo como responsable de la Biblioteca Universitaria en el campus de la Fábrica de Armas, cuya transformación y mejoras siguen formando parte de su legado.
El alcalde ha asegurado que, gracias a este homenaje, las personas que acudan a la biblioteca, especialmente los más jóvenes, podrán conocer quién fue Antonio Casado Poyales y descubrir su aportación a la ciudad, “Antonio Casado va a estar siempre con nosotros, va a estar siempre con la ciudad”, ha afirmado.
Donación
Asimismo, ha explicado que la familia ha donado a Toledo una colección personal de aproximadamente 500 libros que se encontraban en el domicilio de su madre. Una selección de estos ejemplares se instalará próximamente en un espacio específico de la biblioteca, situado junto a la placa conmemorativa, para preservar y compartir una parte de su legado personal.
Por su parte, Javier Casado Poyales, hermano del homenajeado, ha agradecido el reconocimiento que la ciudad brinda a Antonio, en nombre de toda su familia, especialmente de su madre y de su viuda, Noemí.

Javier Casado Poyales, hermano del homenajeado.
Javier Casado ha recordado la intensa vinculación de su hermano con numerosas instituciones y asociaciones de Toledo y ha destacado el cariño y las amistades que fue cultivando a lo largo de los años, así como su pasión por la lectura, reflejada en una colección bibliográfica muy diversa que ahora podrá seguir disfrutándose en la biblioteca que lleva su nombre.
Sobre los libros donados
Sobre los libros donados, ha explicado que la selección reúne temáticas muy variadas, desde obras relacionadas con Toledo hasta novela nacional e internacional, además de literatura de ciencia ficción, teatro clásico y publicaciones del Siglo de Oro. Entre sus lecturas favoritas se encontraban autores como Arturo Pérez-Reverte e Isaac Asimov, así como la colección de Star Trek y las novelas de Ian Fleming, “es bonito saber que estáis aquí rindiendo este homenaje, que esta biblioteca va a llevar su nombre”, ha manifestado, convencido de que esta iniciativa permitirá que quienes no conocieron personalmente a su hermano puedan acercarse a su figura y descubrir una parte de sus intereses y aficiones.
Javier Casado ha concluido expresando su satisfacción por el destino de los ejemplares donados, al considerar que los libros estarán en el lugar en el que a Antonio le habría gustado encontrarlos: una biblioteca, al alcance de los ciudadanos y de quienes comparten su pasión por la lectura.
