Al menos nueve pasajeros del tren Iryo que este miércoles fue embestido por un AVE en el término municipal de Urda (Toledo) tenían previsto bajarse en la estación de Ciudad Real, una parada que nunca llegaron a efectuar como consecuencia del trágico accidente ferroviario, que ha dejado al menos 68 fallecidos y numerosos heridos.
El convoy, que cubría el trayecto entre Madrid y Sevilla, también tenía programada una parada en Puertollano, aunque por el momento se desconoce cuántos viajeros tenían como destino esta localidad y si entre los afectados hay vecinos de alguno de los municipios de la provincia.
Una de las pasajeras que tenía previsto bajarse en Ciudad Real era María Peinado, una periodista ciudadrealeña de 26 años que ha conseguido salir ilesa del accidente.
La joven, que compagina su vida entre Madrid y Ciudad Real, había perdido el Avant que tenía previsto coger a primera hora de la mañana y decidió comprar un billete de Iryo para llegar a tiempo a su trabajo. Era la primera vez que viajaba con esta compañía.
Ocupaba un asiento en el sexto vagón cuando, después de permanecer alrededor de quince minutos detenidos en mitad del trayecto, los pasajeros sintieron un fuerte impacto que provocó la caída de equipajes y momentos de gran desconcierto.
Finalmente, pudo abandonar el tren por su propio pie y fue recogida por su padre en las inmediaciones del lugar del siniestro, desde donde regresó a Ciudad Real.
Por el momento, no ha trascendido el estado de los otros ocho viajeros que tenían previsto bajarse en la capital, ni tampoco se ha confirmado si había pasajeros con destino Puertollano entre los heridos o fallecidos.
El Ayuntamiento de Ciudad Real señaló este miércoles que no tenía constancia de víctimas mortales de la provincia, aunque esta circunstancia no ha sido confirmada oficialmente por la Guardia Civil.
Dos trenes con paradas diferentes
El Iryo 6076, que había partido de Madrid a las 7.54 horas, tenía programadas paradas en Ciudad Real, Puertollano y Córdoba antes de llegar a Sevilla.
Se trataba del servicio con el que la compañía estrenó el pasado mes de mayo sus conexiones con ambas ciudades manchegas, con una frecuencia diaria por sentido.
Por el contrario, el AVE 02080 de Renfe, que salió de Madrid a las 8.00 horas y acabó chocando contra el Iryo detenido, no tenía previstas paradas ni en Ciudad Real ni en Puertollano. Su primera y única parada comercial antes de Sevilla estaba programada en Córdoba.
