Juan Ramón Amores, alcalde de La Roda y paciente de ELA, una enfermedad contra la que lucha cada día no solo porque la sufre, sino porque hace una tarea de visibilización y de divulgación increíble, ha vuelto a hacer una algo digno de admirar: se ha sumergido en la piscina muchos años después de la última vez, puesto que lleva una década peleando contra la enfermedad y le ha impedido disfrutar de la que era una de sus pasiones.
Y es que Amores ha sido nadador y siempre ha estado muy vinculado a los deportes acuáticos, pero desde que le detectaron la esclerosis lateral amiotrófica se ha tenido que alejar del agua.
De hecho, la asociación ELA Castilla-La Mancha Adelante que impulsó él organiza todos los años un reto solidario relacionado con nada y Amores no ha podido participar en ninguna de las diez ediciones, hasta ahora.
Se trata de una prueba de relevos para recaudar fondos para las investigaciones que puedan encontrar una cura contra esta enfermedad.
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Participará en el reto solidario
Este año, el alcalde de La Roda ha asegurado que va a participar y va a hacer alguno de los relevos. «¿Quién se apunta?», dijo en sus redes sociales.
Este año La Roda volverá a acoger el 3 de octubre este reto solidario y por eso Amores, en esa publicación, anunciaba su participación, celebraba que «será un esfuerzo muy especial porque es una forma de devolver todo el cariño recibido estos años a los cintos de nadadores que han participado».
Vender el miedo y hacer feliz a su hija
Volver a la piscina no ha sido fácil, y ha tenido que «vencer al miedo» para volver a sumergirse después de tanto tiempo.
Pero eso sí, tuvo una recompensa que no olvidará: «No podéis imaginar la cara de Jimena cuando me vio andar dentro de la piscina», celebró después de ver a su hija feliz por verlo dentro del agua.
