Belén Garijo, una de las ejecutivas españolas más poderosas del mundo nacida en 1960 en Almansa (Albacete), parte ahora a la conquista de la francesa Sanofi tras haber pasado 15 años en otra ‘big-pharma’, la alemana Merck.
De Fráncfort a París, pasando por Madrid y Estados Unidos, la manchega Garijo tiene un atípico recorrido que la llevó del hospital -es licenciada en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares- al mundo de la alta empresa sin haber estudiado finanzas.
Tras trabajar seis años como médico, la española asegura que decidió dar el salto a la industria farmacéutica porque sentía que podía ayudar más a los pacientes pilotando el desarrollo de nuevos medicamentos a escala global que en un consultorio.
«Exigencia humana»
La alta ejecutiva, que ha sido la primera mujer en liderar una empresas del índice bursátil alemán del DAX-40, ha logrado despuntar en un mundo tradicionalmente masculino y altamente competitivo gracias a lo que ella misma define como «exigencia humana».
Haber vivido en Alemania 15 años le ha permitido forjar una disciplina férrea que ha combinado con la pasión y la «franqueza directa» española, un rasgo este último que todavía sorprende a muchos de sus colaboradores.
«Soy directa porque respeto el tiempo de los demás», afirmó en un foro organizado por Forbes, en septiembre de 2022. Y la receta, si se miran los números, le ha funcionado.
Desde que en mayo de 2021 asumiese como CEO global de Merck, ha logrado mantener sus ingresos anuales por encima de los 20.000 millones de euros, frente a los 16.000/17.000 millones de la era prepandemia.
Para ello contribuyó una audaz apuesta: la diversificación del negocio de la farmacéutica en el área de la cadena de suministro de semiconductores, adquiriendo empresas y expandiendo sus plantas para fabricar materiales críticos para chips.
Perseguir los sueños
Directa, disciplinada y apasionada por la ópera, Garijo es consciente de lo difícil que es para una mujer llegar a puestos ejecutivos como el suyo.
«Demasiadas niñas con la misma chispa que yo tenía fueron desanimadas, redirigidas o, simplemente, nunca se les dio la oportunidad de alcanzar su potencial», publicó este miércoles en su red social Linkedin la nueva CEO de Sanofi, con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.
Garijo, casada con un urólogo y con dos hijas -una de ellas también médica-, animó a las chicas a no abdicar de sus sueños.
«A cada niña que se cuestione si su lugar está en la ciencia: lo está. Y el mundo necesita tu brillantez más que nunca».