Carlos David Bonilla ha vuelto a ser elegido presidente de la Denominación de Origen La Mancha, iniciando así su tercera legislatura consecutiva al frente de la entidad tras la asamblea celebrada este miércoles. La unanimidad entre las organizaciones del sector ha permitido renovar el liderazgo de la mayor denominación de origen de España en extensión de viñedo.
Bonilla, presidente también de la cooperativa Nuestra Señora del Rosario de El Provencio (Bodegas Campos Reales), fue elegido por primera vez en 2018 y representa al sector cooperativo dentro de la Interprofesión. En este nuevo mandato, ha situado como eje estratégico el vino blanco Airén, convencido de que el sector vitivinícola en Castilla-La Mancha se encuentra ante una oportunidad histórica.
En su primer balance, el presidente reelecto ha recordado que la denominación ha tenido que afrontar en los últimos años la pandemia de 2020 y, posteriormente, la ralentización de los mercados exteriores derivada de la guerra de Ucrania y del clima de inestabilidad internacional. En este contexto, ha subrayado el retroceso global del consumo y el cambio de tendencias hacia los vinos blancos.
Ante este escenario, Bonilla ha animado «a las bodegas y cooperativas a que apuesten por esta uva para que su valor añadido contribuya a una mayor renta de nuestros agricultores».
«Una de las mayores y más importantes zonas vinícolas»
A la clausura del pleno de la asamblea ha asistido el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, quien ha felicitado a Bonilla y ha puesto en valor el peso de la DO La Mancha como «una de las mayores y más importantes zonas vinícolas de España», con un papel clave en el 5% del PIB que representa el sector del vino en la comunidad autónoma.
El consejero ha destacado el uso de variedades autóctonas como el airén, «que tan buenos resultados está dando en los últimos tiempos en ese aspecto comercializador y que es tan atractiva para los consumidores», junto al tempranillo, así como la producción de vinos de gran calidad que convierten a la denominación en «un pilar de nuestra viticultura».
Martínez Lizán ha calificado además a la DO La Mancha como un motor de desarrollo rural, tanto por la calidad de sus vinos como por el trabajo para incrementar su valor en los mercados internacionales, la apuesta por el vino embotellado y la conexión con nuevos públicos. Una labor que, en conjunto, ha permitido que Castilla-La Mancha «venda cada vez más y mejor».
En este sentido, ha asegurado que el Gobierno de Emiliano García-Page seguirá impulsando el sector con medidas como la Organización Interprofesional Vitivinícola de Castilla-La Mancha. Asimismo, ha recordado la reciente convocatoria de 30 millones de euros para la reestructuración de viñedo, la celebración del Día del Airén y la aprobación de 2,3 millones de euros para promoción en terceros países.
Composición del Consejo Regulador
El Consejo Regulador para la legislatura 2026-2030 estará formado por 24 vocales del sector vitivinícola, con una representación del 50% del sector productor y del 50% del sector comercializador. Tras el acuerdo alcanzado, la Junta Directiva quedará presidida por Carlos David Bonilla, con Jesús Huertas como vicepresidente primero durante los dos primeros años, alternándose posteriormente con Javier Cuadrado Ayuso. La vicepresidencia segunda recaerá en Fernando Villena; la secretaría en Pascual Ortiz y la tesorería en Javier Cuadrado, con alternancia prevista en ambos cargos.
