Castilla-La Mancha es la segunda comunidad autónoma con menor tasa de ideación suicida, que tiene el 2,49 por ciento de la población, menos de la mitad de la tasa nacional, que se sitúa en el 5,4 por ciento.
Según refleja un informe de la Fundación Foesaa (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada), el 5,4 por ciento de la población española presenta ideas suicidas, pensamientos que están más presentes entre las mujeres, a pesar de que los hombres son los que presentan una mayor tasa de suicidios, y entre las personas en exclusión social.
Este estudio, llevado a cabo por investigadores de la Facultad Padre Ossó y de la Universidad de Oviedo, es el primero que se hace en España con una muestra representativa de la población española tomada durante 2024.
Bajan los suicidios un 13% en Castilla-La Mancha, donde se registraron 160 muertes
Asturias, la primera, y Cataluña, la que menos
Por comunidades autónomas, Asturias presenta la mayor tasa de ideación suicida del país (9,97 %), seguida por Navarra (8,48 %) y Comunidad Valenciana (8,01 %), mientras que en el extremo opuesto se sitúan La Rioja (2,30 %), Castilla-La Mancha (2,49 %) y Cataluña (3,39 %).
El estudio refleja además que hay cierta correspondencia entre ideación y suicidios consumados que, según datos del Instituto Nacional de Estadística, se situaron en 2022 en 8,85 por cada cien mil habitantes.
En el caso de Asturias, además de ser la comunidad con mayor tasa de ideación suicida, también es la que encabeza la tasa de suicidios consumados del país (12,53).
Las ideas suicidas están más presentes en la población menor de 30 años (7,9 %) y disminuyen a medida que avanza la edad, hasta alcanzar su nivel más bajo a partir de los 65 años (3,4 %), una tendencia totalmente opuesta a la de los suicidios consumados, más presentes a medida que se envejece.
En función del género, las mujeres presentan mayor ideación (5,9 %) y menor tasa de suicidio consumado (4,52), mientras que los hombres refieren mayor tasa de suicidio (13,34) frente a una menor ideación (4,8%).
Las personas en exclusión social presentan también una tasa de ideación suicida mayor (14,6%) frente a las que no se encuentran en esa situación (3,5%).
Entre los factores de exclusión social que tienen que ver con pensamientos suicidas, destacan los problemas económicos, el déficit en las condiciones de la vivienda en la que se habita, las condiciones relacionadas con la discapacidad, el conflicto social y el aislamiento social.
Según este informe, la salud mental de la población española ha experimentado una mejoría desde los datos recogidos en 2021, marcado por la incidencia de la covid-19 y se observa una reducción de casi dos puntos en el porcentaje de personas con un diagnóstico activo en salud mental, que alcanza al 6,5 % de la población española.