La Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam) ha insistido en que rechaza la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre por el derecho a la vivienda al entender que la cuestión «no tiene nada que ver con el ámbito laboral», achacando el problema a la «baja» construcción de vivienda pública y a los «altos» impuestos.
El presidente de la Patronal, Ángel Nicolás, a preguntas de los periodistas este lunes, la ha calificado como una «huelga política contra la oposición», por lo que su convocatoria «causa sonrojo y carcajadas a cualquiera que tenga dos dedos de frente». En este sentido, ha expresado que desconocen cuál va a ser la respuesta en la región porque «los trabajadores no entienden por qué se movilizan».
A sus ojos, la dificultad de la ciudadanía para acceder a una vivienda se debe al aumento «brutal» de la tributación y del coste de la cotización social. Para apoyar esta tesis, el secretario general de Cecam, Mario Fernández, en base a datos del INE, ha trasladado que el salario medio en 2018 se situaba en los 24.009 euros, mientras que en 2024 era de 29.540 euros, un incremento del 23% en ese tramo, mientras que la inflación subió un 22,5%. Pero es que, la tributación ha aumentado un 72% en el mismo periodo de tiempo. «En las mesas de negociación acordamos subir los salarios, hacemos ese esfuerzo, pero luego el Estado sube los impuestos», ha lamentado.
Por otro lado, preguntado por la propuesta del Ministerio de Trabajo de subir un 5% el salario mínimo interprofesional, Nicolás ha dicho que «no me parece bien», pero que el Gobierno de España «hará lo que quiera como viene siendo habitual», insistiendo en que «el problema de la falta de capacidad adquisitiva no está ahí, pero tiran piedras contra los empresarios y van a hacer que cada vez contratemos menos».
Sobre el debate acerca de si el modelo actual de pensiones es sostenible o si es necesario cambiarlo, el presidente de Cecam ha considerado que la administración pública tiene que ocuparse de garantizarlas «sea como sea», pues «si después de décadas cotizando no las tenemos, hablaríamos de estafa piramidal, sería un Estado fallido».
