El Gobierno de Castilla-La Mancha declarará Bien de Interés Cultural, en la categoría de bien inmaterial, el tradicional juego de las Caras de Calzada de Calatrava, una práctica que cada Viernes Santo reúne a vecinos y visitantes en torno al lanzamiento de una moneda y que forma parte del ADN cultural del municipio ciudadrealeño.
Así lo ha anunciado la portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, quien ha subrayado que con esta declaración se está «protegiendo una expresión cultural profundamente arraigada» y se reconoce una tradición que constituye «memoria viva, como todas las tradiciones que tenemos», destacando además esa transmisión que se produce «de manera generacional».
Cada Viernes Santo, en la plaza de Calzada de Calatrava, comienzan a dibujarse círculos en el suelo y arranca el juego de las Caras, similar al cara o cruz, en el que los participantes se juegan dinero al lanzamiento de una moneda. Sin embargo, tal y como ha recordado Padilla, detrás de ese gesto hay siglos de inspiración, vinculados simbólicamente al pasaje en el que los soldados romanos se jugaron las vestiduras de Jesús al pie de la cruz.
La portavoz ha incidido en la singularidad de esta celebración, ya que está vinculada a la Semana Santa del Campo de Calatrava y es la única fiesta de carácter profano que se celebra durante la Cuaresma. Una circunstancia que refuerza su valor etnográfico y su especificidad dentro del calendario festivo castellano-manchego.
Declarada Fiesta de Interés Turístico Regional desde 1993, el Juego de las Caras forma parte también de la Ruta de la Pasión de Calatrava y se ha consolidado como uno de los principales reclamos culturales y turísticos del Campo de Calatrava. Padilla ha destacado que hablamos «de identidad, de comunidad, no solo en el exterior», sino también en el sentimiento colectivo de pertenencia.
Con esta declaración, el Ejecutivo autonómico amplía el catálogo de bienes protegidos y intensifica el reconocimiento del patrimonio y de los bienes inmateriales de la región, reforzando la protección de aquellas manifestaciones que, más allá de su carácter festivo, representan valores culturales, sociales e históricos transmitidos de generación en generación.
La futura declaración como BIC supondrá un nuevo paso en la preservación de una tradición que cada año transforma las calles de Calzada de Calatrava en escenario de convivencia, historia y cultura popular.
