La recogida selectiva de biorresiduos se implantará en 80 municipios de la provincia de Ciudad Real mediante un sistema que combinará el contenedor marrón en las localidades de mayor población y el compostaje comunitario en los municipios más pequeños, con el objetivo de reducir el vertido y avanzar hacia un modelo de gestión de residuos más sostenible.
El Consorcio de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de Ciudad Real desarrollará este sistema a través de dos proyectos complementarios, en los que se ha trabajado durante más de dos años para dar cumplimiento a la Ley de Residuos y mejorar la gestión de la fracción orgánica. Ambos estarán cofinanciados con fondos europeos Next Generation y contarán con un presupuesto global de 3,5 millones de euros, de los que más de un millón procederá de la Diputación Provincial de Ciudad Real.
En concreto, en 36 municipios del Consorcio, los de mayor población, se implantará la recogida selectiva de biorresiduos mediante contenedor marrón, con una inversión de 1,5 millones de euros que permitirá la instalación de casi 6.000 contenedores, con capacidades comprendidas entre 240 y 660 litros.
Paralelamente, en los 43 municipios de menor población se pondrá en marcha el compostaje comunitario, un sistema que permitirá a los vecinos depositar los restos orgánicos en composteras habilitadas para su transformación en compost. El material resultante se destinará al uso municipal en jardines y espacios públicos o a los propios vecinos, favoreciendo la economía circular y la implicación ciudadana.
El gerente del Consorcio, José Manuel Labrador, ha explicado que el objetivo final será que los restos orgánicos y de comida acaben convirtiéndose en compost, reduciendo al máximo el vertido. Para ello, la implantación se realizará de forma progresiva, en un periodo estimado de entre cinco y diez años.
Por su parte, el presidente de RSU, Carlos Villajos, ha señalado que este nuevo sistema supondrá un avance decisivo en la gestión de residuos de la provincia, al tiempo que ha subrayado la importancia de la colaboración de los ayuntamientos y de la implicación ciudadana para garantizar su correcto funcionamiento.
Para acompañar la implantación, el Consorcio desplegará una campaña informativa y de sensibilización en los 80 municipios, con reuniones previas con ayuntamientos, stands informativos, materiales divulgativos y acciones en medios de comunicación, con el fin de facilitar el uso adecuado de los nuevos sistemas de recogida de residuos orgánicos.
