El Ayuntamiento de Ciudad Real pondrá en marcha un proyecto de cría campestre de halcón peregrino en el entorno urbano con el objetivo de reducir la población de palomas de la capital provincial mediante depredación natural.
La iniciativa, de acuerdo al pliego técnico del contrato municipal, contempla la introducción progresiva de halcones peregrinos (Falco peregrinus) en edificios elevados de la ciudad mediante la técnica conocida como «hacking». Este método consiste en criar pollos de esta ave rapaz en jaulones o cajas nido instalados en altura, donde se les alimenta artificialmente hasta que desarrollan capacidad de vuelo. El proyecto tendrá una duración de cuatro años y un presupuesto total de 160.000 euros, lo que equivale a 40.000 euros anuales.
Con la introducción de halcones peregrinos se busca aprovechar la cadena natural para reducir de forma progresiva la población de palomas, ya que se trata de uno de sus principales depredadores. De este modo, el Ayuntamiento pretende actuar sobre una plaga urbana mediante métodos naturales y sostenibles.
El programa comenzará en la primavera de 2026 con seis pollos de halcón peregrino distribuidos en tres ubicaciones distintas de la ciudad, con dos ejemplares en cada punto de hacking. El número de aves y su distribución por sexos podrá ajustarse en años posteriores en función de los resultados obtenidos.
Los pollos deberán proceder de centros autorizados de cría en cautividad y pertenecerán a la subespecie Falco peregrinus brookei, propia de la Península Ibérica. Serán trasladados a las cajas nido cuando tengan entre 25 y 30 días de edad y permanecerán allí mientras completan su desarrollo.
Durante ese periodo recibirán alimentación artificial basada exclusivamente en carne de aves, evitando el contacto con los cuidadores para impedir que desarrollen impronta hacia los humanos. A partir de aproximadamente los 55 días de vida comenzarán a volar, iniciándose entonces una fase de seguimiento intensivo.
El sistema incorporará emisores GPS satelitales en cada ejemplar, capaces de localizar a las aves en tiempo real en cualquier lugar del planeta sin depender de redes de telefonía móvil. Además, los halcones llevarán anillas identificativas y serán monitorizados por técnicos especializados en coordinación con el Servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento.
El proyecto también prevé la instalación de cámaras en las cajas nido y en los cajones de hacking, lo que permitirá observar en directo el desarrollo de las aves y realizar grabaciones del proceso.
Entre las singularidades del programa figura la obligación de que la empresa adjudicataria disponga de instalaciones de incubación y recría en un radio máximo de 10 kilómetros de la ciudad, así como congeladores o cámaras frigoríficas para almacenar el alimento de las aves y vehículos todoterreno para su seguimiento o recuperación en caso necesario.
Además del trabajo de cría y seguimiento, el contrato contempla acciones de divulgación y educación ambiental, con charlas en colegios e institutos para explicar el proyecto y sensibilizar sobre la conservación de la biodiversidad y el control biológico de plagas.
El objetivo final es que los halcones se establezcan de forma permanente en el entorno urbano y lleguen a reproducirse en la ciudad, integrándose en el ecosistema urbano y actuando como depredadores naturales de las palomas para reducir su sobrepoblación sin recurrir a métodos químicos o invasivos.
