La doctora Elena Sánchez, médica de Urgencias del hospital de Puertollano (Ciudad Real) que fue brutalmente agredida mientras trabajaba, ha relatado públicamente el ataque sufrido hace tres meses durante la presentación en Madrid del informe anual del Observatorio contra las Agresiones de la Organización Médica Colegial.
Durante su intervención, la sanitaria ha explicado cómo se produjo la agresión mientras atendía a un paciente con síndrome de abstinencia. «Tras salir del baño, se me acercó de frente y no pude mediar palabra porque ya me había dado un puñetazo en la sien. Me estampé contra la pared y después me dio una patada en el abdomen», ha señalado.
Según ha relatado, tras caer al suelo el agresor se abalanzó sobre ella, la sujetó por la cabeza y le provocó una herida en la zona parietal mientras pedía ayuda. La médica ha reconocido que las consecuencias físicas terminaron curándose, pero que las psicológicas siguen presentes. «Yo pensaba que podía con todo, pero no es verdad. Han pasado tres meses y sigo en constante hipervigilancia. Cualquier movimiento raro me hace pensar que me están siguiendo», ha afirmado.
Sánchez ha denunciado el caso y ha animado a cualquier médico que sufra una agresión a dar el paso de denunciar. Asimismo, ha asegurado que, pese a lo ocurrido, nunca ha pensado en abandonar la profesión médica.
Una agresión en plena zona de Urgencias
Los hechos ocurrieron en la tarde del 8 de diciembre de 2025, cuando un varón de 46 años que se encontraba en la sala de observación del hospital comenzó a mostrar un comportamiento errático que derivó en una actitud agresiva hacia el personal sanitario.
En su huida, accedió a la zona privada de Urgencias, donde se encontró con la doctora responsable del área y la agredió de forma violenta, golpeándola, arrojándola al suelo y propinándole patadas y puñetazos. Como consecuencia del ataque, la médica sufrió un traumatismo craneoencefálico y una herida incisocontusa que requirió sutura.
Mientras permanecía indefensa en el suelo, el agresor intentó arrastrarla hasta un cuarto de limpieza, siendo finalmente reducido gracias a la intervención del personal de seguridad, sanitarios y familiares de pacientes que acudieron al escuchar los gritos de auxilio.
Posteriormente, el agresor huyó del hospital por una salida de emergencia, aunque fue detenido por la Policía Nacional y puesto a disposición judicial.