Una mujer que solo le pidió que le cogiera la mano, voluntarios movilizados para atender a los afectados y todo un pueblo volcado con las víctimas. El párroco de Urda, José Miguel Fernández, ha relatado la respuesta de los vecinos tras el accidente ferroviario ocurrido este miércoles en el municipio, que ha dejado al menos 69 fallecidos y decenas de heridos, y ha asegurado que «el 90% de los urdeños» se ha volcado para ayudar.
«Los urdeños son manchegos, son fuertes y recios, que se entregan a lo que sea. Ellos ven una necesidad y ahí están. Yo sabía que ni un urdeño ni ninguna urdeña iba a fallar en esta ayuda solidaria y humanitaria», ha comentado este jueves en declaraciones a los medios.
El párroco ha contado que conoció el alcance entre los dos trenes cuando se encontraba en Toledo realizando trámites administrativos, pero que rápidamente se puso en contacto con el alcalde del municipio, el ‘popular’ Manuel Galán Moreno, y partió hacia la localidad.
«Enseguida me puse en comunicación con el alcalde y con el grupo de voluntariado y Cáritas Parroquial, para que se pusiesen al servicio del alcalde también», ha contado. Entre otras labores, el sacerdote cuenta que se dedicó a ayudar a los heridos leves que «salían por su propio pie» a que pudiesen llegar hasta el pabellón municipal habilitado en Urda con servicio sanitario y salas de espera.
Labores de apoyo y acompañamiento a las víctimas
Asimismo, Fernández ha reivindicado las labores de apoyo y acompañamiento para consolar a las víctimas. «El consuelo es de estar a su lado, porque palabras no hay para consolarles», ha expuesto el párroco quien ha añadido que también se desplazaron hasta Urda otros sacerdotes de las localidades cercanas para ayudar.
«Una señora que me senté a su lado, le pregunté y me dijo: ‘Cójame la mano’. Y simplemente pues eso, estuvimos un largo rato los dos cogidos de la mano y ya está, y ese es el consuelo. Que sientan que al lado suyo está Dios», ha contado.
Del mismo modo, Fernández puso este miércoles también a disposición «todas las instalaciones» que tienen para las labores logísticas que fueran necesarias, como la Casa de Espiritualidad.
Estas dependencias, según detalla el cura, cuentan con un salón con capacidad de 2.000 personas, así como las habitaciones de esta Casa que en un primer momento se ofrecieron para los familiares que las necesitasen y posteriormente para los trabajadores de los medios de comunicación desplazados.
Exposición del «santísimo» por las víctimas y funeral solemne
Respecto a las celebraciones en recuerdo de las víctimas, el párroco ha indicado que este jueves por la mañana han celebrado una eucaristía en la Basílica del Santísimo Cristo de la Veracruz de Urda para pedir por los afectados.
Asimismo, ha detallado que esta tarde la parroquia acogerá una exposición del Santísimo para «pedir por los difuntos, el consuelo de los familiares y la salud de los enfermos». Del mismo modo, ha adelantado que próximamente se celebrará un funeral solemne en Urda, a falta todavía de saber cuándo y dónde concretamente.
