Se cumple una semana del accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha dejado 69 fallecidos y decenas de heridos, y las labores se centran este miércoles en la retirada de los vagones de los trenes siniestrados.
Retirada de 11 coches
Alrededor de las 9:00 horas de este miércoles han salido dos camiones góndola con dos de los vagones hacia los talleres de la localidad toledana de Villaseca de la Sagra, una labor que se prolongará durante los próximos días hasta la retirada de los 11 coches que aún quedan en la zona del accidente.
A pocos kilómetros, en el pueblo de Urda, los ánimos están «tranquilos, calmados» pero todavía con «mucho dolor» por la tragedia vivida, según ha explicado en declaraciones a los medios el alcalde, Manuel Galán.
El regidor ha indicado que en las cafeterías y bares del pueblo se nota hoy menos bullicio del habitual, y que se percibe «más silencio, mucha más tristeza», aunque a la vez ha remarcado que el pueblo también está «orgulloso de lo que ha tenido que hacer, de lo que hicieron en ese momento».
Galán ha explicado que Urda es un pueblo tranquilo, «casi aburrido en esta época del año», que se ha visto alterado por la tragedia y cuyos vecinos esperan recuperar la normalidad.
Trasiego de medios
Ha añadido que el trasiego de medios de comunicación en el pueblo les recuerda la tragedia, pero también «les ayuda a sacar cosas, que posiblemente no le iban a contar a los otros vecinos, pero se lo cuentan a ustedes los medios», y que los periodistas ejercen una función «casi de psicólogos».
El alcalde de Urda ha mostrado su deseo de que «los heridos se recuperen bien, y que puedan intentar, como los demás, olvidar si pueden esa tragedia».
Galán estuvo este martes en la zona del accidente, junto a varias concejalas, dejando una corona de flores bajo una encina que se ha habilitado para ello.
Hasta allí se ha desplazado también Carlos, un vecino de Villacañas (Toledo) que ha venido para rendir homenaje a las víctimas con un ramo de flores, y ha aprovechado para llevar obsequios al farmacéutico de Urda por el papel desempeñado el día del accidente.
La historia de Carlos
Carlos ha explicado, que el día del accidente acudió al 112 para ofrecer su coche particular para el traslado de heridos menos graves y de otros pasajeros, pero en ese momento «estaban a tope de coches particulares, y me quedaba el remordimiento de venir y dar mi pequeño pésame a todos los familiares de la gente que ha fallecido, y también saludar a don Antonio, el farmacéutico, porque me impresionó su actitud».
Carlos ha reconocido que toda la comarca, como el resto de España, está en «shock» por lo sucedido, y ha apuntado que «estamos todos los españoles muy tocados».
El accidente tuvo lugar a las 8:53 horas del miércoles 28 de octubre, cuando un AVE de Renfe que circulaba desde Madrid en sentido Sevilla con 378 pasajeros embistió a un tren de Iryo detenido en la vía con 147 personas a bordo, provocando que varios vagones cayeran por un terraplén.
El accidente ha dejado 69 personas fallecidas e identificadas, 40 hombres y 29 mujeres, y de los que 54 son de nacionalidad española y el resto ciudadanos extranjeros de nueve nacionalidades diferentes.
Por el momento, Castilla-La Mancha mantiene el Plan Territorial de Emergencias de Castilla-La Mancha en fase de emergencia -situación operativa 1- para la provincia de Toledo por el accidente ferroviario y que continuará activo hasta que abandone el lugar «el último miembro de los grupos de intervención».
