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lunes, 19 de enero de 2026
Excavación Caraca
Excavación Caraca
Campaña de ayuda - 19/01/2026 16:09 - Guadalajara

Bajo la tierra de la Alcarria duerme una ciudad romana casi intacta. Ahora, para seguir despertándola, el Ayuntamiento de Driebes (Guadalajara) apela a la ciudadanía con una campaña de micromecenazgo que busca reunir los fondos necesarios para que Caraca no vuelva a ser enterrada por la historia ni por la falta de recursos.

La historia de Caraca es la de una ciudad perdida y recuperada, y ahora, de nuevo, en peligro. El Ayuntamiento de Driebes ha iniciado esta campaña de micromecenazgo para reunir 73.000 euros, una cantidad decisiva para expropiar los terrenos donde se asienta el yacimiento romano y garantizar así la continuidad de las excavaciones arqueológicas. Un dinero que este pequeño consistorio no dispone y por lo que ahora requiere ayuda.


La iniciativa, titulada ‘Salvemos la ciudad romana de Caraca’, que se canaliza a través de la plataforma Hispania Nostra y se presenta oficialmente este lunes por la tarde en el Museo de Guadalajara. Sin embargo, el llamamiento ya está sobre la mesa: o se consigue el dinero o el proyecto corre el riesgo de paralizarse definitivamente. Se puede colaborar aquí: Campaña micromecenazgo.

«Este es un momento crítico; si no conseguimos el terreno, Caraca no tiene futuro», advierte el alcalde de Driebes, Alfonso Fernández, quien recuerda que el municipio, con apenas 331 habitantes y un presupuesto anual de 470.000 euros, no puede asumir en solitario el coste de la expropiación.

Una ciudad romana bajo los pies

Situada en el cerro de la Virgen de la Muela, Caraca es una de las ciudades romanas mejor conservadas del interior peninsular. Las investigaciones científicas iniciadas en 2016 han confirmado que la ciudad mantiene su trazado urbano completo, con restos de foro, termas, templos, acueducto y una prolongada ocupación que va desde la Edad del Bronce hasta época visigoda.

«Estamos ante una ciudad, ciudad de verdad, no un asentamiento menor», subraya el arqueólogo y codirector del proyecto, Santiago David Domínguez, quien destaca que gran parte de las estructuras se encuentran «apenas unos centímetros de la superficie, en un estado excepcional de conservación».

Hasta ahora, el equipo arqueológico ha trabajado en zonas periféricas como la necrópolis visigoda, parte del acueducto y los caminos de acceso, ya musealizados. El siguiente paso –el más ambicioso y visible– es intervenir en el núcleo urbano, algo imposible mientras el suelo siga siendo de titularidad privada.

El terreno, la clave de todo

El principal escollo es precisamente el hecho de que el terreno donde se encuentra Caraca es suelo privado: cinco hectáreas de propiedad privada. Tras años de negociaciones fallidas y ante la imposibilidad legal de seguir financiando excavaciones en terrenos privados, las administraciones han sido claras. Sin expropiación, no hay proyecto.

El justiprecio ha sido fijado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en 73.000 euros, una cifra muy inferior a la solicitada inicialmente por los propietarios, pero igualmente inasumible para el consistorio.

«No es una cuestión de voluntad, es una cuestión de supervivencia del yacimiento», señala el teniente de alcalde y concejal de Cultura y Arqueología, José Luis Aguado, quien recuerda que Caraca fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC), un reconocimiento que avala su valor patrimonial y permite iniciar el proceso expropiatorio.

La campaña no solo busca financiación, sino también implicación social. A cambio de las donaciones, los participantes recibirán recompensas simbólicas, visitas guiadas, experiencias arqueológicas e importantes deducciones fiscales, que pueden alcanzar hasta el 80% en el IRPF para particulares.

«Caraca no es solo de Driebes; es de toda la Alcarria, de Guadalajara y de la humanidad», afirma el concejal, convencido de que el yacimiento puede convertirse en un motor cultural y turístico contra la despoblación.

En esa misma línea se expresa Domínguez, quien describe el proyecto como «una cruzada colectiva para devolver a la sociedad algo que había perdido». «Excavar es investigar, pero también es compartir, enseñar y crear futuro», resume.

En Driebes, Caraca ya no es solo un yacimiento: es identidad. El municipio cuenta con un Centro de Interpretación, un museo en la Casa de la Cultura impulsado con el apoyo de la Diputación, y una población que ha hecho suya esta ciudad milenaria.

«Caraca necesita a Driebes, pero Driebes sin Caraca correría el riesgo de desaparecer del mapa», reconoce su alcalde. Una ciudad romana que ha esperado dos mil años bajo tierra. Ahora, su futuro depende de que la historia encuentre aliados en el presente.

 

Enclm

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