Agustín Yanel
A ningún juez o jueza les gusta que un tribunal superior anule alguna decisión que han adoptado en un caso que estén investigado. Pero este es uno de los pilares en los que se sustenta el Estado de derecho: que una instancia superior pueda revisar lo que acuerda un juez en primera instancia, como garantía para la persona acusada de haber cometido un delito. Al juez Juan Carlos Peinado, que investiga desde hace más de dos años una denuncia contra Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, la Audiencia Provincial de Madrid le ha revocado no una sino una docena de sus decisiones.
El Tribunal Supremo ha dicho que no se debe admitir a trámite una denuncia o querella basada únicamente en informaciones publicadas en los medios de comunicación. Pero, en abril de 2024, el juez Peinado no tuvo en cuenta esa doctrina y admitió una denuncia del pseudosindicato Manos Limpias contra Begoña Gómez que sólo incluía unas informaciones de prensa. Después se sumaron el partido político Vox y otras organizaciones caracterizadas por su ideología de extrema derecha, ultracatólica o antivacunas: Hazte Oír, Iustitia Europa, Liberum y Movimiento de Regeneración Política de España.
Exigió una tarima para interrogar al ministro Bolaños desde una altura superior
Desde entonces, este juez ha adoptado varias decisiones muy polémicas que han sorprendido y han sido criticadas incluso en el mundo jurídico. Estos son dos ejemplos:
⇒ Citó como testigo a Pedro Sánchez que, como presidente, tiene derecho a declarar por escrito. Pero le citó como «esposo» de la acusada y no como presidente, lo que permitió al juez rechazar que declarara por escrito y, así, él acudió a la Moncloa a interrogarle el 30 de julio de 2024. Peinado sabía que Sánchez, al ser el esposo de la imputada Begoña Gómez, legalmente tenía derecho a no declarar, y eso ocurrió. Su visita a la Moncloa le sirvió para que los medios de comunicación informaran, pero no sirvió de nada en el sumario.
⇒ También citó como testigo al ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. Y tampoco aceptó que declarara por escrito, con el argumento de que iba a preguntarle por hechos que pudiera conocer no por ser ministro, tal como permite la ley, sino por su cargo anterior de secretario general de la Presidencia. El juez fue a la Moncloa y allí, al ver la mesa y las sillas que habían preparado para ellos y para todos los abogados, dijo que su mesa tenía que estar a una altura superior al ministro, por lo que tuvieron que esperar a que instalaran una tarima en la que situaron su mesa. Antes, Peinado había rechazado que un policía nacional viajara con él en el coche oficial que le trasladó hasta la Moncloa.
Tres veces le dijeron que no podía investigar el rescate de Air Europa
Tres magistrados de la sección 23 de la Audiencia Provincial de Madrid han avalado buena parte de la investigación del juez Peinado en este caso. Pero también han resuelto una veintena de recursos presentados contra sus resoluciones y le han anulado una docena de ellas. Esta son algunas:
⇒ En dos ocasiones pidió a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil informes sobre el rescate de la aerolínea Air Europa, y los magistrados anularon las dos veces esa decisión porque carecía de motivación suficiente para que iniciara esa investigación.
⇒ Declaró imputados al rector de la Universidad Complutense, al delegado del Gobierno en Madrid y a otras dos personas, y la Audiencia levantó esas imputaciones porque carecían de fundamento. Además, los magistrados tuvieron que recordarle, por tercera vez, que no podía investigar las ayudas para el rescate de Air Europa porque ya le dijeron al principio de este proceso que eso no forma parte de la investigación que él tramita.
⇒ La Audiencia anuló el registro que el juez había ordenado llevar a cabo en las empresas y el domicilio del empresario Carlos Barrabés, uno de los investigados, que estaba ingresado en un hospital. Los magistrados afirmaron que el juez no había justificado «la urgencia» de hacer esos registros cuando ese empresario estaba hospitalizado. «No se puede obtener la verdad real a cualquier precio. No todo es lícito en el descubrimiento de la verdad», argumentaron.
⇒ En otra resolución le dijeron que no podía investigar la actividad desarrollada por Begoña Gómez como directora hasta el año 2022 del Africa Center, del Instituto de Empresas, un centro dedicado a trabajar por la innovación y el liderazgo en el continente africano.
⇒ El juez propuso que el Tribunal Supremo investigara al ministro Félix Bolaño, pero los magistrados lo rechazaron y archivaron porque no presentó «un mínimo respaldo indiciario» que justificara esa petición.
⇒ El juez Peinado decidió sancionar con una multa de 5.000 euros al abogado defensor de Begoña Gómez, y con sendas multas de 500 euros a los letrados de Vox y de Hazte Oír, porque porque hicieron declaraciones a los periodistas un día al salir del juzgado. Después, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló esas sanciones
La retirada del pasaporte a Begoña Gómez, pendiente de recurso
La Audiencia Provincial tiene pendientes de resolver varios recursos presentados contra acuerdos del juez Peinado, entre ellos el de decidir que este caso lo juzgue un jurado popular; que haya retirado el pasaporte a Begoña Gómez y ella tenga que comparecer cada 15 días en el juzgado, por riesgo de que pueda huir de España, y otros. Un jurado popular o un tribunal ordinario, según acuerde la Audiencia Provincial de Madrid si decide que vaya a juicio, decidirá si Begoña Gómez es inocente o culpable de los delitos de los que está acusada.
Juan Carlos Peinado, natural de El Tiemblo (Ávila), antes de llegar a Madrid fue juez en Arenas de San Pedro, Talavera de la Reina y Getafe. Se jubilará el próximo 27 de septiembre, al cumplir 72 años, la edad máxima en que los jueces y magistrados pueden estar en activo. Pero, a la vista de tantas decisiones polémicas sobre Begoña Gómez revocadas, empezando por la de admitir a trámite una denuncia basada solo en recortes de prensa, cabe preguntarse si, como le quedan tres meses para jubilarse, le da igual ocho que ochenta y quiere cumplir el conocido lema de «morir matando» para dejar la carrera aplaudido por la parte del mundo político y de la ciudadanía que no es nada partidaria del Gobierno actual.