Guadalajara ha rendido este miércoles un emotivo homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, cuando se cumplen 22 años de la tragedia, con dos actos institucionales marcados por el recuerdo, el respeto y la unidad de la ciudad.
La alcaldesa, Ana Guarinos, acompañada por miembros de la Corporación municipal, ha depositado a las 11.15 horas un ramo de flores en la estación de Renfe de Guadalajara, junto a la placa que recuerda a las víctimas del 11M. El gesto simbólico ha querido mantener viva la memoria de las 193 personas que perdieron la vida en los atentados, entre ellas 16 vecinos de la ciudad y la provincia, que ese día viajaban en uno de los trenes que partió de esta ciudad.
Posteriormente, a las 12.00 horas, representantes institucionales y ciudadanos han participado en un minuto de silencio en la Glorieta de las Víctimas del Terrorismo, en un acto que ha coincidido además con el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo.
Durante el homenaje, Guarinos ha subrayado que se trata de «un día especial y emotivo» en el que la ciudad recuerda a quienes perdieron la vida y a quienes todavía sufren las consecuencias de aquella barbarie.
La alcaldesa ha señalado que el objetivo de este acto simbólico es que las víctimas «no queden en el olvido y permanezcan siempre en el recuerdo de la ciudad de Guadalajara», al tiempo que ha apelado a la unidad institucional y social para rendirles homenaje.
En su intervención también ha reivindicado los principios de memoria, dignidad, justicia y verdad para todas las víctimas del terrorismo y ha recordado que muchas de las personas que viajaban aquel día lo hacían en un trayecto cotidiano hacia Madrid por motivos laborales o de estudio.
Asimismo, ha agradecido la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad y de los servicios de emergencia, que «siempre están en primera línea cuando se les necesita», así como el trabajo de las asociaciones de víctimas.
Por su parte, en el acto de la Glorieta a las Víctimas del Terrorismo, en declaraciones previas a los medios, la subdelegada del Gobierno en Guadalajara, Susana Cabellos, ha recordado la profunda huella que dejaron los atentados de 2004, evocando aquella jornada lluviosa marcada por el dolor y la conmoción colectiva. Ha recordado también la respuesta cívica de la ciudadanía, que se concentró de forma masiva y silenciosa en las plazas para expresar su rechazo al terrorismo y ha hecho un llamamiento a la ciudadanía a reafirmar los valores democráticos como única garantía de paz social, defendiendo que los demócratas deben rendir lealtad únicamente a las leyes y apostar por el rechazo de la guerra.
Junto a estos actos, localidades como Azuqueca de Henares o Alovera, de donde también eran algunas de las víctimas, han organizado igualmente sus propios homenajes de recuerdo a los fallecidos y heridos en esa tragedia.
