Tras la reunión del pasado martes con asociaciones de agricultores del Corredor del Henares, la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG) de Guadalajara ha celebrado este viernes en la capital alcarreña una reunión para cuantificar los daños, coordinar a los afectados y denunciar públicamente la situación.
APAG denuncia pérdidas millonarias, riesgos sanitarios y 20 años de inacción de distintas administraciones responsables; y exigen medidas urgentes para paliar esta situación.
El presidente de APAG, Juan José Laso, ha declarado que “el campo está arrasado desde Marchamalo hasta Madrid. Hay parcelas enteras que no se van a cosechar”.
Laso ha detallado que la superpoblación de conejos se concentra en zonas periurbanas, junto a carreteras, polígonos industriales, vías férreas, barrancos y arroyos, donde la caza no es viable y los animales encuentran un hábitat ideal para reproducirse sin control.
Pérdidas individuales de hasta 20.000 euros
Ha lamentado que los daños económicos son “ya inasumibles”. Agricultores afectados cifran pérdidas individuales de hasta 20.000 euros, mientras otros aseguran haber perdido el 20% de su explotación. Es el caso de Daniel, agricultor de la zona, que ha relatado la ruina que supone para su familia: “No voy a cosechar 26 hectáreas. El seguro agrario no cubre los daños todos los años y al final siempre perdemos dinero. ¿De qué vamos a vivir si no hay soluciones?”.
Problema de salud pública
Han advertido que a este impacto económico se suma un grave problema de salud pública. APAG alerta del aumento de garrapatas y del riesgo de brotes de leishmaniasis, una enfermedad que ya afecta a perros y que puede transmitirse a humanos.
“Los conejos están en los parques de los pueblos, donde juegan niños y pasean perros. Esto no es solo un problema del campo, afecta a toda la sociedad”, ha subrayado Laso.
Riesgo grave para la seguridad vial
APAG menciona también un riesgo grave para la seguridad vial. La abundancia de madrigueras excavadas en los taludes de carreteras, caminos, puentes, arroyos, vías de tren y autopistas está provocando el debilitamiento del terreno, con el consiguiente peligro de desprendimientos, hundimientos y accidentes, tanto para vehículos como para infraestructuras estratégicas.
Ante esta situación, los agricultores exigen a la Junta de Castilla-La Mancha, a los ayuntamientos y a los gestores de infraestructuras que asuman su responsabilidad y actúen de inmediato.
Entre las medidas reclamadas destacan el vallado de carreteras y otras infraestructuras; el aumento del control poblacional; la caza nocturna; el uso de cajas trampa y la investigación de nuevos métodos para reducir la población de conejos.
APAG reclama la implicación de los ayuntamientos afectados, que gestionan terrenos municipales, parques y vías locales donde se concentra buena parte de la población de conejos. “Igual que se actúa para controlar otras plagas, como ratas o palomas, es necesario intervenir también sobre los conejos”.
Durante la reunión han señalado que la plaga se extiende por el Corredor del Henares y zonas muy concretas de la Alcarria sur, en torno a Almoguera, Pozo de Almoguera o Mondéjar.
