El río Henares ha rebajado este lunes su nivel de alerta a su paso por Guadalajara capital tras varios días de máxima vigilancia por el impacto de la borrasca ‘Leonardo’. Desde primera hora de la mañana, el caudal ha pasado oficialmente de alerta roja a naranja, una mejoría que confirma la tendencia descendente iniciada durante el fin de semana y que reduce el riesgo inmediato de inundaciones en la ciudad.
El episodio más delicado se registró el pasado viernes, cuando el sistema de aforo situado en el puente del Henares llegó a marcar 96,37 puntos en la escala de referencia, superando el umbral de alerta roja y situando al río muy cerca de cotas que en anteriores ocasiones provocaron inundaciones en garajes y sótanos, especialmente en el barrio de La Chopera. Aquella situación obligó a activar una vigilancia intensiva y a acordonar de forma preventiva las zonas más próximas al cauce.
Desde entonces, la evolución ha sido favorable. La reducción de las precipitaciones a partir de la tarde del sábado, junto con el descenso de las aportaciones procedentes de la cuenca alta, ha permitido que el nivel del río haya bajado en torno a un metro respecto a los valores máximos alcanzados. Actualmente, el aforo se sitúa en torno a los 95 puntos, lo que corresponde al nivel de alerta naranja.
«El fin de semana ha transcurrido sin que se haya registrado ningún incidente», ha señalado el concejal de Seguridad, Chema Antón, a Europa Press, quien ha explicado que, pese a la mejoría, el Ayuntamiento mantiene activado el Plan Territorial Municipal de Emergencias (PLATEMUN) en fase de alerta y el Centro de Coordinación Operativa Municipal (CECOPAL), ya que la provincia continúa en fase de emergencia del PRICAM (Plan Especial de Protección Civil). «Hemos estado en contacto permanente con los vecinos de La Chopera por si hubiera sido necesario actuar de manera inmediata», ha añadido.
Embalses
La gestión de los embalses ha sido uno de los factores determinantes para contener el episodio. En el caso de Beleña, el agua se está evacuando de forma controlada a través de los aliviaderos, lo que ha contribuido a evitar aportes bruscos al cauce del Henares.
A pesar de que la imagen del río sigue siendo la de un cauce ancho y rápido, los técnicos explican que la limpieza del lecho facilita una evacuación más eficiente del agua, reduciendo el riesgo de desbordamientos. De hecho, en este episodio no se han registrado incidencias en infraestructuras, garajes ni sótanos, a diferencia de lo ocurrido en otras ocasiones cuando el nivel superó los 96,80 puntos.
No obstante, se mantienen acordonadas las zonas más próximas al parque fluvial y la Policía Local continuará con el dispositivo de vigilancia en la margen del río, desde la Ronda Norte hasta el polígono de El Balconcillo.
Según ha advertido Antón, el seguimiento se mantendrá de forma permanente, ya que «a lo largo de esta semana se prevé la llegada de una nueva borrasca y más nieve, lo que podría provocar nuevos desembalses». Desde el Ayuntamiento se insiste en la importancia de respetar las zonas acordonadas y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia.
Aunque el Henares ha dejado atrás la alerta roja y la situación ha mejorado de forma clara, la experiencia de episodios pasados aconseja mantener la prudencia.