A unos 40 minutos de Guadalajara capital y a una hora y media de Madrid nos encontramos con uno de los municipios que mejor asado realiza de la provincia de Guadalajara, nos referimos a Jadraque. Esta localidad ofrece a los visitantes una gran variedad de servicios turísticos con los que poder disfrutar de rica gastronomía, descansar del largo viaje e incluso realizar actividades de turismo activo.
Jadraque ofrece amplios y variados platos de cocina tradicional y nueva cocina española, destacando el cabrito asado con su típica salsa jadraqueña o también llamada breve, logrando hacerse un hueco entre los principales fogones de la Sierra Norte de Guadalajara.

Cabrito Foto: Restaurante Justi
El cabrito, plato de antigua tradición, se cocina en barro y en horno de leña, aderezado con la típica salsa de vinagre y diversas plantas aromáticas, denominada salsa jadraqueña. Asado que destaca en todas las cartas de los restaurantes. Cualquiera de los restaurantes de este municipio cuentan con un buen horno de leña donde hacer el cabrito o cualquier asado, como el cochinillo donde también son especialistas. El Restaurante Justi, El Castillo, el Alto Rey o Cuatro Caminos llevan haciendo estos platos durante muchos años y el turista siempre vuelve a repetir experiencia.
Que ver Jadraque
Una vez en Jadraque y para hacer hambre o para después de la comida hay varios lugares que es conveniente conocer como el Castillo del Cid, la iglesia parroquial o la Saleta de Jovellanos.

Castillo de Jadraque Foto: Turismo de Castilla-La Mancha
El Castillo de Jadraque, también llamado Castillo del Cid, se ubica sobre el cerro más perfecto del mundo, según palabras de Ortega y Gasset. Se trata de un enclave estratégico en pleno valle del río Henares, que ha sido ocupado desde la Edad del Bronce, tal y como sabemos gracias a las excavaciones arqueológicas realizadas. Éstas han demostrado la existencia de una atalaya de origen islámico de finales del siglo VIII, que fue conquistada en el año 1085 por Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, durante su destierro. Tras su conquista Jadraque y su fortaleza fue cedido al rey Alfonso VI pasando a formar parte del Común y Villa de Atienza.
La Iglesia parroquial de San Juan Bautista fue construida por el arquitecto Pedro de Villa Monchalián a finales del siglo XVII de estilo barroco, sobre los restos de una iglesia del siglo XIII de estilo románico. Esta obra se financió con las aportaciones del Concejo, el Duque del Infantado y la herencia del jadraqueño José Gutiérrez de Luna, conocido como El Indiano.
La Saleta de Jovellanos se ubica en la planta baja de la antigua casa-palacio de la familia Arias de Saavedra, actualmente conocida como la Casa de las Monjas. En ella podemos disfrutar de los frescos realizados por Gaspar Melchor de Jovellanos y Francisco de Goya en 1808.
Por todo ello la visita a Jadraque te deja buen sabor de boca, tanto por su gastronomía como por su patrimonio.
