Cada 5 de diciembre desde hace tres décadas Melchor, Gaspar y Baltasar llegan a Alarilla (Guadalajara) en ala delta y parapente desde la montaña La Muela, iluminando el cielo con luces y bengalas. Desde las seis de la tarde empieza el espectáculo aéreo que este año cumple su trigésimo quinto aniversario.
Los vecinos dan la bienvenida a los Reyes Magos desfilando por la ladera de ‘La Muela‘ portando antorchas e indicando el camino de aterrizaje.
Esta cita reúne cerca de 3.000 viajeros y curiosos que se acercan a la localidad para disfrutar de la Cabalgata de Reyes más famosa y curiosa de Castilla-La Mancha y probablemente de todo el país.

Cabalgata Aérea de Alarilla 2 Foto: Daniel Font
El día antes decenas de voluntarios, así como profesionales de las escuelas de vuelo participantes, realizan los ensayos previos de los voladores en ala delta y parapente, y visten con luces led los parapentes. También se preparan los focos que alumbrarán la llegada de los monarcas y se colocan varias estacas de madera que, en la noche de la cabalgata, son encendidas conformando la palabra ‘Paz’ en la ladera de La Muela.
Cuando llegan al municipio los Reyes y sus pajes, guiados por pastores recorren los diferentes enclaves de la localidad repartiendo aperitivos, comida y bebida hasta llegar al Nacimiento viviente, que queda instalado en la Plaza Mayor. Allí se hace la tradicional ofrenda de oro, incienso y mirra al Niño Jesús.
La Cabalgata aérea de Alarrilla cumple este año 35 años y es Fiesta de Interés Turístico Regional desde 2018.
