La Diputación provincial de Guadalajara ha aprobado inicialmente este miércoles el Presupuesto General para 2026, unas cuentas que ascienden a 97,5 millones de euros y que han salido adelante con el único apoyo del equipo de Gobierno del PSOE, que ha hecho valer su mayoría absoluta con 14 votos a favor, frente al voto en contra de los 9 diputados del PP y los 2 de Vox, en un pleno marcado por el enfrentamiento político y el cruce de reproches entre los distintos grupos.
La aprobación del Presupuesto se ha producido después de que el pleno rechazara las enmiendas a la totalidad presentadas por los dos grupos de la oposición (PP y Vox), así como las 29 enmiendas parciales del Grupo Popular y las 12 de Vox, que fueron defendidas sin éxito por ambos grupos de la oposición.
Desde el equipo de Gobierno, la diputada de Economía y Hacienda, Susana Alcalde, ha defendido unas cuentas que ha calificado de «solventes, realistas, expansivas y responsables», asegurando que son «fruto de una economía saneada» y que refuerzan el apoyo al medio rural, a las infraestructuras y a la rehabilitación del patrimonio.
«Es un presupuesto útil, que combina crecimiento económico con sensibilidad social, con prioridades claras y proyectos definidos», ha subrayado, destacando entre las actuaciones previstas la apertura del Parque de Bomberos de Sacedón.
Alcalde ha rechazado tajantemente las críticas de Vox y PP, acusando al primero de «mezclar y confundir conceptos» y de «mentir» sobre la reducción de aportaciones a planes provinciales, obras hidráulicas o asfaltado, al asegurar que «son las mismas que el año pasado». También ha reprochado al diputado de Vox José Luis Arcángel, que «lleva tres años aquí y sigue confundiendo términos», y ha defendido programas como el de Como en casa, que, según ha recordado, «no es de la Junta, sino una iniciativa de este equipo de gobierno puesta en marcha en 2020, con la pandemia».
Desde Vox, Arcángel ha cargado contra unas cuentas que ha tachado de «irreales y profundamente ideologizadas«, denunciando que «reducen las inversiones reales, especialmente en el medio rural», y que «ponen en riesgo la estabilidad presupuestaria de la institución». El diputado ha justificado las 12 enmiendas parciales de su grupo –entre ellas planes de cementerios, ayudas a la natalidad, vivienda joven o refuerzo de ayudas agrarias– tras adelantar antes de la votación que no iban a apoyar estos presupuestos porque «no reflejan la realidad económica de la Diputación».
Por su parte, el portavoz del PP, Román García, ha cuestionado el carácter estratégico del Presupuesto tras sostener que «no existe una reflexión profunda sobre los desafíos de la provincia».
A su juicio, el incremento global de las cuentas, superior al 6%, no se traduce en más inversiones, que, según ha dicho, «decrecen un 5,05% respecto al ejercicio anterior». «Reducir la inversión cuando se dispone de más recursos es priorizar otros gastos, y eso es un verdadero drama», ha añadido, acusando al Gobierno provincial de apostar por gasto corriente y «decisiones de carácter partidista».
Aprobación del techo de gasto
El debate presupuestario ha estado precedido por la aprobación del techo de gasto para 2026, fijado en 97 millones de euros, que ha salido adelante también solo con los 14 votos del PSOE, el rechazo de Vox y la abstención del PP.
García ha advertido entonces de que se trataba de «un crecimiento del gasto a ciegas», mientras que Alcalde ha replicado que era «un cálculo técnico impuesto por la ley» y que votar en contra suponía «incumplir la normativa».
Finalmente, tras un largo debate y el rechazo de todas las enmiendas de la oposición, el Presupuesto de la Diputación de Guadalajara para 2026 ha quedado aprobado inicialmente con 14 votos a favor y 11 en contra.