En el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara nos encontramos con un pueblo muy especial, Umbralejo, un municipio abandonado en la década de los 60 que en la actualidad gracias a una escuela rural cuenta con cientos de visitantes cada año, tanto alumnos como turistas de la zona, y todo ello sin tener ningún vecino viviendo en el pueblo.
Historia
A principios de los años 80, en 1984, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes así como del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana pusieron en marcha el ‘Programa de recuperación y utilización educativa de pueblos abandonados (PRUEPA)’ en el que se incluyen las localidades de Búbal en Huesca, Granadilla en Cáceres y Umbralejo en Guadalajara.

Alumnos Umbralejo Foto: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
Este programa se lanza como una experiencia piloto con colegios e institutos como respuesta a la necesidad de complementar los contenidos de educación para la sostenibilidad en las aulas con actividades prácticas y vivenciales durante los meses de mayo y agosto.
Uno de sus principales objetivos es contribuir a un cambio hacia estilos de vida sostenibles entre los escolares, aprovechando el pueblo como recurso educativo. . En el caso de Umbralejo las actividades se centran en la recuperación física del pueblo, de todos los recursos etnográficos que tiene el municipio. Al ser uno de los pueblos negros de Guadalajara se deben utilizar los mismos materiales que el resto de construcciones entre ellos la piedra y sobre todo la pizarra. Además se realizan talleres de artesanía, cerámica o la cestería o labores de agricultura o ganadería con el huerto y los animales del pueblo.
Al entrar en contacto con el mundo rural también conocen el patrimonio y el origen de muchas cosas que puede que no se hayan planteado, desarrollan espíritu crítico y aprenden a trabajar tanto de forma individual como en equipo.
Umbralejo está situado en el valle del río Sorbe, a los pies de la ladera este del Pico Ocejón (2048m), su situación le otorga una de las mejores cuencas visuales del entorno. Debido a su altitud, tiene clima característico de montaña, con inviernos fríos y largos y veranos cortos y calurosos. La vegetación autóctona que le rodea es un robledal y encinar consolidado, así como una vegetación de ribera muy valiosa en las orillas del Rio Sorbe.
En la actualidad el Ministerio y la Junta de Comunidades colaboran en este campamento internacional para seguir enseñando a los jóvenes la vida de los pueblos, el mundo rural y el patrimonio etnográfico. Gracias al trabajo de todos los alumnos que han participado en estos 40 años se ha conseguido conservar Umbralejo y colocarlo entre los pueblos negros más bonitos de la Sierra Norte de Guadalajara.
Pueblos negros
Umbralejo se encuentra inmerso en la ruta de pueblos negros de Guadalajara, y a pocos kilómetros nos encontramos con el municipio más conocido y uno de los más bonitos de España, Valverde de los Arroyos con sus chorreras de Despeñalagua como uno de los reclamos turísticos de la provincia.

Valverde de los Arroyos Foto: ADEL Sierra Norte
En la otra cara del pico Ocejón podemos descubrir otros pueblos con el mismo encanto como Campillo de Ranas, Campillejo, Roblelacasa, La Vereda o Majalrayo. Todos ellos con muchos más habitantes que Umbralejo, pero igual de bonitos en su conjunto.
La arquitectura negra de Guadalajara es una de las señas de identidad de la Sierra Norte, las construcciones con pizarra negra dan tradición y encanto a esta zona de la provincia que gracias a la escuela rural de Umbralejo ha incorporado desde hace años otro municipio a la ruta de las pueblos negros.
