La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha elevado a nivel 2 el Plan Especial de Protección Civil ante el riesgo de inundaciones (Pricam) en toda la región, por las malas previsiones meteorológicas.
El Pricam se ha activado en fase de emergencia, situación operativa 2 en toda la región a las 12:05 horas de este miércoles, «como consecuencia de las previsiones desfavorables de la evolución de la emergencia que afectan a toda Castilla-La Mancha».
Con la activación de esta nueva fase, se posibilita la solicitud de medios extraordinarios no adscritos al Plan, como la Unidad Militar de Emergencias (UME). Hasta el momento no está prevista la petición de su intervención, pero se activará en el caso de que sea necesario, tal y como han informado fuentes de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital a ENCLM.
Tras la elevación de la alerta, el presidente regional, Emiliano García-Page, presidirá, este miércoles a las 20:00 horas, la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI), en el Servicio 112 de Castilla-La Mancha.
En estos momentos, la situación de la presa de la Torre de Abraham (Ciudad Real), al máximo de capacidad, soltando agua por su aliviadero natural, y las precipitaciones registradas en la comarca en las últimas horas, y las previstas para los próximos días, incrementan el riesgo en todos los municipios aguas abajo, ribereños del río Bullaque, como Pueblonuevo, El Torno, Santa Quiteria, Alcoba, El Robledo, Porzuna, Piedra Buena, Luciana y Puebla de Don Rodrigo.
A estas localidades hay que sumar también la situación generada en Fernán Caballero y Guadalmez, también en la provincia de Ciudad Real, por el aumento del nivel en los ríos Bañuelos y Guadiana.
Desde la activación del PRICAM, el pasado día 5 de febrero, se han contabilizado (en el Servicio 1-1-2 de Castilla-La Mancha), hasta las 12:00 horas de hoy día 11, un total de 285 incidencias, la mayor parte de ellas en la provincia de Toledo, y relacionadas con el aumento de caudales en ríos y arroyos, inundaciones por las copiosas lluvias y elevación de niveles freáticos, así como por desprendimientos de rocas y fachadas, provocadas por las intensas precipitaciones.
